Edición Familiar: La luz en el arca (Noaj 5780)

EDICION FAMILIAR: LA LUZ EN EL ARCA (NOAJ 5780)

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Esta Edición Familiar es una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación para Noaj 5780 que puedes leer aquí.

IDEA CLAVE DE LA SEMANA

Nuestro entendimiento de la Torá puede iluminarse con nuestro entendimiento del mundo.

En la parashá de esta semana Dios ve cuán malvada se ha vuelto la humanidad y decide traer un Diluvio para destruir todo el mundo, y comenzar nuevamente con Noaj y su familia. Dios ordena a Noaj construir un arca, y traer a su familia y algunos animales dentro del arca, para que puedan sobrevivir. Después de cuarenta días de lluvia, el diluvio finalmente termina y el agua comienza a desaparecer. Cuando Noaj puede finalmente dejar el arca, ofrece un sacrificio a Dios, y Dios hace un pacto (un acuerdo) con Noaj y todos los humanos. En el pacto, Dios les dice a los humanos cómo ser buenos, y promete que nunca más destruirá el mundo con un diluvio. Pronto, una nueva generación de humanos trata de construir una ciudad cuya torre alcanzará el cielo. Esta fue llamada la Torre de Babel. Dios se los impide, confundiendo su lenguaje, así no pueden entenderse entre ellos. La parashá termina con una lista de las diez generaciones, desde Shem, el hijo de Noaj, hasta Abraham, que se convertirá en el primer judío en la parashá de la próxima semana.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Por qué piensas que Dios necesita decirnos cómo ser buenos? ¿No deberíamos simplemente saberlo?

Una de las tantas instrucciones para construir el arca que le es dada a Noaj es particularmente importante:

Haz un tzohar para el arca y colócalo a un codo del techo. 

Génesis 6: 16

Resulta difícil comprender lo que significa la palabra “tzohar”, ya que no aparece en ningún otro lugar en el Tanaj. Todos los comentaristas están de acuerdo en que se refiere a una fuente de iluminación. Es la que dará luz dentro del arca. Pero, ¿qué era exactamente? Rashi cita un Midrash en el que dos rabinos no se ponen de acuerdo con el significado de la palabra: Algunos dicen que era una ventana, otros que era una piedra preciosa de la que emanaba luz.

Es fascinante pensar por qué los rabinos del Midrash y Rashi mismo destinarían tanto tiempo a un tema que no tiene ninguna relevancia práctica. Dios nos prometió al final de la parashá de esta semana que no habrá más diluvios. No volveremos a necesitar un arca flotando sobre las aguas para salvar a la humanidad. Entonces, ¿por qué importaría la fuente de iluminación que tenía Noaj durante esos días tempestuosos? ¿Qué sentido tiene esta discusión? ¿Cuál es la lección para las generaciones futuras?

Yo quisiera aportar una posible explicación. La respuesta, propongo, está en la historia de la lengua hebrea. A través de la época bíblica la palabra tevah significó arca – grande, como en el caso de Noaj y el diluvio,y muy pequeña, en el caso de la canasta que fue encontrado el niño Moshé, en el Nilo. (Éxodo 2:3). En términos generales, significa “caja.” Sin embargo, en los tiempos del Midrash, tevah también significó “palabra.” A mí me parece que los rabinos del Midrash no estaban comentando acerca de Noaj y el arca sino reflexionando sobre una pregunta fundamental de Torá. ¿Dónde y qué es el tzohar, la luminosidad, la fuente de iluminación para la tevah, la Palabra? ¿Proviene solamente de dentro o también de afuera? ¿La Torá viene con una ventana o con una piedra preciosa? ¿Podemos encontrar la verdad en ideas fuera de la Torá o sólo dentro de ella?

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Qué simboliza, metafóricamente, la luz que proviene de la piedra tzohar o de la ventana?
  2. ¿Qué crees? ¿Puede el conocimiento que no es de la Torá ayudarnos a comprender la Torá?

Había una vez un hombre rico que tenía tres hijos. Él quería dar todas sus riquezas sólo al más inteligente de sus hijos, para lo cual les propuso una tarea para probar su inteligencia. Les mostró un granero en su finca, y desafió a sus hijos a que cada uno a su vez tratara de llenar el granero hasta el máximo de su capacidad. El que tuviera mayor éxito en esta tarea ganaría toda su herencia.

El hijo mayor trabajó duro recogiendo rocas y piedras de todas las formas y tamaños y llenó el granero desde el suelo hasta el techo. Su padre quedó impresionado con su esfuerzo, pero notó muchas grietas entre las rocas y las piedras. El segundo hijo usó paja, y llenó el granero desde el  piso hasta el techo con la paja. Sin embargo, su padre encontró aún pequeños espacios y bolsas de aire entre la paja. Cuando llegó el turno del hijo menor, tomó a su padre de la mano y lo llevó a un granero vacío. Su padre se molestó, porque no se había tomado el desafío en serio, pero en ese momento, el hijo sacó de su bolsillo una pequeña vela y la encendió.

En ese instante, el granero se llenó, desde el suelo hasta el techo, en cada rincón y grieta, con luz

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Cuál crees que es el mensaje de la historia? ¿Cómo está conectado con la Idea Central?
  2. ¿Por qué crees que el conocimiento (y la Torá) es comparado a la luz?

Siempre ha habido quienes creían que la Torá era autosuficiente. Si hay alguna dificultad en la Torá, es porque “las palabras son pobres en un sector pero ricas en otro”. En otras palabras, la respuesta a cualquier pregunta de la Torá puede hallarse en otra parte de la Torá. “Puede darse vuelta en un sentido o en otro, pero todo está en la Torá”. Esta es probablemente la visión mayoritaria desde el punto de vista histórico. No hay nada para aprender fuera de ella. La Torá está iluminada por una piedra preciosa que genera su propia luz. Esto está incluso insinuado en el título de la obra más grande del misticismo judío, el Zohar.

Hubo, sin embargo, otras visiones. Llamativamente, Rambam creía que el conocimiento de la ciencia y la filosofía – una ventana hacia el mundo exterior – era esencial para comprender la Palabra de Dios. Hizo una propuesta radical, en Mishné Torá, de que eran precisamente esas formas de estudio las que llevaban al camino del amor y temor a Dios. A través de la ciencia – el conocimiento de “Él que habló y llevó a la existencia el universo” – podemos percibir el sentido de la majestuosidad y la belleza, la casi infinita visión y el cuidadoso detalle de la creación, y por ende, del Creador. Esa es la fuente del amor. Entonces, al darnos cuenta cuán pequeños somos y cuán breves son nuestras vidas en el esquema total de las cosas, ese es el origen del temor.

Tal como expuso Rambam en el siglo XII, mucho antes del desarrollo de la ciencia, se ha multiplicado mil veces nuestro acelerado conocimiento de la naturaleza del universo. Cada nuevo descubrimiento de la vastedad del cosmos y de las maravillas del microcosmos llenan la mente de asombro. “Alza tus ojos y mira los cielos: ¿Quien creó todo esto? (Isaías 40:26).

Para Rambam la ciencia y la filosofía no eran disciplinas seculares, completamente irrelevantes para la Torá. Él creía que eran formas antiguas de sabiduría judía que los griegos habían adquirido de los judíos y que las sostuvieron en el tiempo en que el pueblo judío, por el exilio y la dispersión, las habían olvidado. Por lo tanto no eran conocimientos foráneos prestados. Rambam reivindicaba una tradición que había nacido propiamente en Israel. Tampoco eran fuentes de iluminación independientes. Era simplemente una ventana a través de la cual la luz del universo creado por Dios podía ayudar a decodificar la Torá. Comprender el mundo de Dios nos ayuda a comprender Su palabra.

Esto resultó ser una manera significativamente diferente con la que pudo transmitir Rambam la verdad de la Torá. Así, por ejemplo, el conocimiento de prácticas religiosas antiguas – aun cuando estuvieran basadas en fuentes no del todo confiables – le aportó la visión profunda (en su Guía de los Perplejos) de que muchos jukim, estatutos, las leyes que parecieran no tener razón alguna, en realidad estaban dirigidas específicamente contra ciertas prácticas idolátricas.

Su conocimiento de la filosofía de Aristóteles le permitió formular una idea que existe tanto a través del Tanaj como de la literatura rabínica, pero que no había sido articulada anteriormente con tanta claridad: principalmente, que el judaísmo tiene una virtud ética. Está interesado no sólo en lo que hacemos sino en lo que somos, en la clase de persona en la que nos convertimos. Esa es la base de su revolucionario Hiljot De’ot, “Leyes del carácter ético.”

Cuanto más comprendemos cómo es el mundo, más entenderemos por qué la Torá es como es. Es nuestro guía a través de la realidad. Es como si el conocimiento científico y secular fueran el mapa, y la Torá la ruta.

Está visión articulada por Rambam fue desarrollada en una edad moderna en una variedad de formas. Devotos del Rab Samson Raphael Hirsch lo llamaron Torah im derej eretz, “Torá con cultura general.” En la Yeshiva University se llegó a conocer como “Torah u-Madda, “Torá y ciencia.” Junto con el fallecido Aaron Lichtenstein, zt”l, yo prefiero la frase “Torah ve-Jojmá, “Torá y sabiduría,” porque la sabiduría es una categoría bíblica.

Recientemente el escritor sobre temas científicos David Epstein, publicó un libro fascinante llamado Range, subtitulado How Generalists Triumph in a Specialised World.” (Rango – Cómo los generalistas triunfan en un mundo especializado) (4) El libro plantea que la excesiva concentración en un solo tema especializado es bueno para la eficiencia pero malo para la creatividad. Los seres verdaderamente creativos, los ganadores de los premios Nobel, son con frecuencia los que tienen otros intereses, los que conocen otras disciplinas o han tenido hobbies o pasiones distintos de su tema principal. Aún en el mundo del deporte, por cada Tiger Woods, que sentía el golf antes de que aprendiera a hablar, hay un Roger Federer, que practicó muchos otros deportes antes de dedicarse en su tardía juventud al tenis.

Fue precisamente la amplitud de conocimientos de Rambam en medicina, ciencia, psicología, astronomía, lógica, filosofía y muchas otras disciplinas lo que le permitió ser tan creativo en todo lo que escribió; desde sus Cartas, su Comentario a la Mishná, a la misma Mishné Torá, estructurada en forma diferente de cualquier otro código de ley judía, hasta su Guía para los Perplejos. Rambam dijo cosas que muchos otros pueden haber sentido antes, pero que nadie expresó en forma tan coherente y potente. Mostró que es perfectamente posible estar dedicado a la ley judía y a la ley, y al mismo tiempo ser creativo, mostrando a la gente profundidades intelectuales desconocidas hasta el momento. Esa fue su manera de hacer un tzohar, una ventana para la tevah, la palabra divina.

Por otra parte, el Zohar concibe la Torá como una piedra preciosa que da luz por sí misma y no necesita nada de afuera. Su mundo es un sistema cerrado, muy profundo, apasionado, emotivo, una búsqueda sostenida de intimidad con lo Divino que vive en el universo y en el alma humana.

Por lo tanto, no estamos obligados a elegir entre uno y otro. Recordemos lo que dijo Jizkuni, que Noaj tenía una piedra preciosa para los días oscuros y una ventana cuando el sol brillara nuevamente. Algo parecido también ocurrió con la Torá. Durante los días oscuros de la persecución, la mística judía floreció y la Torá se iluminó desde dentro. En los días benévolos en los que el mundo estuvo más abierto a los judíos, tuvieron una ventana al exterior y emergieron figuras como Rambam en la Edad Media y Samson Raphael Hirsch en el siglo XIX.

Yo creo que el desafío de nuestro tiempo es abrir una serie de ventanas para que el mundo ilumine nuestra comprensión de la Torá y que la Torá nos guíe en la tarea de encontrar nuestro camino por el mundo.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Puedes pensar de algún momento en que la Torá te fue iluminada desde “una ventana hacia el exterior”?

“Si la ciencia se trata del mundo que es, y la religión se trata del mundo que debería ser, entonces la religión necesita la ciencia, porque no podemos aplicar la voluntad de Dios al mundo si no entendemos el mundo”

The Great Partnership, p.214

  1. ¿Por qué creer que el libro clásico de misticismo judío tomó su nombre de esta parashá?
  2. ¿Qué conexión hay entre “luz” y los términos “iluminar” y “alumbrar” cuando nos referimos a conocimiento y comprensión?
  3. ¿Cuáles son las ramificaciones prácticas del debate alrededor de si la iluminación de la Torá proviene de una piedra preciosa (autosuficiente) o de una ventana (una fuente externa)?

¿Quieres ganar un Sidur con los rezos diarios semanales de Koren Aviv? Este Sidur ha sido diseñado para ayudar a los jóvenes a explorar su relación con Dios así como los valores, historia y religión de su pueblo. Envía un correo electrónico a: CCFamilyEdition@rabbisacks.org con tu nombre, edad, ciudad y una pregunta u observación sobre la parashá de Convenio y Conversación Edición Familiar. Los participantes deben ser menores de 18 años. Cada mes seleccionaremos dos de las mejores, y ambos recibirán un Sidur dedicado por el Rab Sacks! Gracias a Koren Publishers por la amabilidad de donar estos maravillosos Sidurim.

en pocas palabras

  1. El judaísmo cree que cada persona nace con libre albedrío que le permite hacer el bien o el mal, y cada uno de nosotros tiene la inclinación para hacer el bien y el mal. Por lo tanto, debemos trabajar duro para ser buenas personas y elegir el camino correcto. A veces ese camino no es claro y puede ser difícil elegir correctamente entre diferentes valores. ¡La vida en este mundo puede ser muy complicada! Por ese motivo Dios nos ayuda mostrándonos cuál es el camino correcto, y dándonos su guía.

LA IDEA CENTRAL

  1. El Rabino Sacks, usando un segundo significado para la palabra tevah (arca) – “la palabra”, sugiere que la luz del Tzohar piedra/ventana es comprensión o conocimiento que proviene ya sea de la Torá misma, o del mundo exterior que ilumina la Torá y nos ayuda a entenderla.
  2. El Rabino Sacks ligimitiza ambas aproximaciones, pero al hacerlo, realmente implica que se puede entender que el conocimiento que no proviene de la Torá puede ayudarnos a entender mejor la Torá.

UNA VEZ SUCEDIÓ…

  1. Así como la luz tiene el poder de permear en cada pulgada de una habitación, también el conocimiento, usualmente comparado a la luz, puede permear  cada pulgada de nuestra alma.
  2. Conocimiento y luz, se usan usualmente como términos intercambiables. Las palabras en español iluminar y alumbrar, se refieren a conocimiento y entendimiento, teniendo la raíz etimológica luz para ambos términos. La Torá también se compara con la luz. Alguien que tiene luz, puede mirar a través de la oscuridad para ver el mundo de la verdad.

PENSANDO MÁS PROFUNDAMENTE

  1. El Rabino Sacks escribiendo en su semanario Convenio y Conversación es un gran ejemplo de un pensador que utiliza regularmente el conocimiento secular para ayudar a entender los valores y temas contenidos en la Torá. La edición de esta semana tiene un ejemplo de ello, cuando el Rabino Sacks cita el libro “Range” de David Epstein para ayudarle a explicar el punto que está haciendo. Esta pregunta alienta a quienes participan a encontrar instancias personales en las que experiencias, lecciones aprendidas de lecturas más amplias, medios de comunicación, educación, noticias y otras ocasiones de nuestra vida nos han mostrado algo que nos ayudó a entender mejor la Torá y el mundo.

ALREDEDOR DE LA MESA DE SHABAT

  1. El Zohar explica los secretos místicos ocultos del universo. Alguien que los entiende ha logrado la iluminación. El autor del Zohar eligió este nombre debido al significado del término Zohar en la parashá de esta semana – la fuente de la luz en el arca.
  2. El que se alcanzado la iluminación tiene comprensión. El que está “en la oscuridad” respecto a un asunto, no tiene comprensión. Si estás en un cuarto oscuro y no puedes ver nada, no tienes comprensión ni la verdad. Si tienes una fuente de luz (comprensión), entonces puedes ver tu entorno y la verdad y te has iluminado.
  3. Si la Torá es autosuficiente, entonces no hay una razón para estudiar algo fuera de la Torá para obtener una comprensión del mundo, o para ayudar a entender la Torá misma. Sin embargo, si el aprendizaje secular de temas no relacionados a Torá puede ayudar a nuestra comprensión de la Torá y su aplicación al mundo, entonces tenemos la responsabilidad de educarnos fuera del conocimiento de la Torá, aprendiendo otras áreas, como ciencia y artes.

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Esta Edición Familiar es una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación para Noaj 5780 que puedes leer aquí.

Traducción y edición

  • Iair Salem
  • Carlos Gómez
  • Inés Jawetz
  • Abraham Maravankin