Edición Familiar: El peso del corazón (Vaerá 5780)

EDICION FAMILIAR: FAMILIA, FE Y LIBERTAD (VAIEJÍ 5780)

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IDEA CLAVE DE LA SEMANA

La historia del Éxodo no es sólo para los judíos. Es la historia de esperanza más grande del mundo.

El Faraón se estaba bañando en el Rio Nilo cuando Moshé y Aarón lanzaron su mensaje y advertencia de Dios. El Faraón se rehusó a escuchar y entonces comenzaron las Diez Plagas.

Primero, el Nilo se convirtió en sangre, luego, millones de ranas aparecieron, y luego todos los egipcios fueron afectados por piojos. Pero aun así el Faraón se rehusó a escuchar. Entonces las plagas continuaron.

Animales salvajes vagaban por las calles, animales domésticos y de granja morían de enfermedades, y la gente sufría con ampollas.  Cada vez el Faraón se volvía más terco, y  negaba su libertad a los israelitas. Vaerá nos cuenta de las siete terribles plagas, terminando  con grandes piedras de granizo (que contenían fuego adentro) pero una vez tras otra el Faraón se rehusaba a permitir que Moshé condujera a su pueblo hacia la  libertad. Pero pronto lo permitiría. La historia del Éxodo había finalmente comenzado.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Por qué piensas que Dios necesitaba enviar tantas plagas para sacar a los israelitas de Egipto?

En la parashá de esta semana, aún antes de que la primera plaga cayera sobre Egipto, Dios le dice a Moshé: “Yo endureceré el corazón del Faraón y multiplicaré mis señales milagrosas y portentos en Egipto.” (Shemot 7: 3)

El endurecimiento del corazón del Faraón se repite veinte veces durante el transcurso de la historia de Éxodo. Unas veces es el Faraón quien lo hace. Otras, es Dios el que actúa. La Torá usa tres verbos distintos en este contexto: j-z-k, fortalecer, k-sh-h, endurecer y k-b-d, hacer pesado.

A través de los tiempos nuestros Rabinos han reflexionado acerca de esta pregunta: Si Dios endureció el corazón del Faraón, ¿cómo podía ser criticado por no dejar ir a los israelitas? No tenía ninguna opción porque era un acto de Dios, no de él. Entonces, ¿por qué fue castigado el Faraón?

Si lees Vaerá con cuidado, verás que en las primeras cinco plagas el Faraón dice haber endurecido su propio corazón. Entonces por un tiempo la obstinación y la negación eran su propia decisión. 

A continuación, a partir de la sexta plaga es Dios el que endurece el corazón del Faraón. Notando esto, los comentaristas elaboraron distintas explicaciones.

Rashi dice que el endurecimiento del corazón del Faraón en las últimas cinco plagas fue un castigo por las primeras cinco, cuando fue la obstinación del Faraón lo que impidió la salida del pueblo.

Rambam dice que su corazón fue endurecido para que no pueda arrepentirse. La libertad de alejarse de su maldad no le fue permitida.

Albo y Sforno proponen interpretaciones opuestas. Dios endureció el corazón del Faraón precisamente para restaurar su libre albedrío. Después de la sucesión de plagas que devastaron la tierra, el Faraón estaba bajo una presión apabullante para dejar salir a los israelitas. Si lo hubiera hecho, no habría sido por voluntad propia, porque ¡¿quién puede resistir el poder de milagros directos de Dios?! Por lo tanto, Dios fortaleció el corazón del Faraón para que aún después de las primeras cinco plagas tuviera la voluntad auténtica de decir Sí o No.

Es posible que los tres tengan razón y cada uno esté dando respuesta a los distintos verbos. K-sh-h, “endurecer” corresponde a la lectura de Rashi. El Faraón fue duro con los israelitas, por lo tanto Dios fue duro con él. K-b-d, “hacer pesado” corresponde a la lectura de Maimónides. El Faraón no tuvo la fortaleza ni la energía para arrepentirse. J-z-k, “fortalecer,” corresponde a la lectura de Albo y Sforno. Lo que es importante notar aquí es Dios no encontró una solución rápida y apresurada. Le interesaba más el proceso que el resultado. El mundo estaba mirando y Dios estaba enviando un mensaje.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Por qué los comentaristas necesitan justificar el endurecimiento del corazón del Faraón?
  2. ¿Cuál de las tres interpretaciones te gusta más?

El Reverendo Dr. Martin Luther King Jr. (MLK) fue el líder del Movimiento por los Derechos Civiles Estadounidenses desde 1955 hasta 1968. Creía en promover los derechos civiles y la igualdad de los afroamericanos a través de medios no violentos, como marchas pacíficas y desobediencia civil.

El 3 de abril de 1968, en una iglesia en Memphis, Tennessee, MLK pronunció un discurso comúnmente conocido como el discurso “He estado en la cima de la montaña”. Este fue su último discurso. Al día siguiente fue asesinado.

En este discurso, MLK llamó a la unidad y a hacer protestas no violentas, y desafió a los Estados Unidos a estar a la altura de sus ideales. Retrató la lucha por la igualdad de los derechos civiles como una versión moderna del Éxodo. También habló algunos períodos de la historia que le hubiera gustado ver personalmente. “Observaría a los hijos de Dios en su magnífica caminata desde las oscuras mazmorras de Egipto por, o más bien a través, del Mar Rojo, a través del desierto hacia la tierra prometida”, dijo. Su discurso recordó a sus seguidores que los israelitas sufrieron antes de obtener su libertad del Faraón, en gran parte de la misma manera que sus propios oyentes estaban sufriendo en ese momento.

La historia del Éxodo ayudó a MLK y a sus seguidores a comprender el pasado, presente y futuro de su propio viaje y lucha. Se sintieron conectados con la historia del Éxodo. Era el viaje original desde la opresión hacia la libertad. Les dio esperanza. Él concluyó su discurso con estas palabras: “He estado en la cima de la montaña… Y he mirado. Y he visto la Tierra Prometida. Puede que no llegue a ella con ustedes. Pero quiero que sepan esta noche, que nosotros, como pueblo, llegaremos a la Tierra Prometida”.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Por qué crees que MLK hablo del Éxodo a sus seguidores?
  2. ¿Qué quiso decir cuando dijo: “He estado en la cima de la montaña y he visto la tierra prometida”?

Hay un cuarto enfoque que podemos tomar respecto de la pregunta analizada en La Idea Central. A los egipcios – especialmente sus gobernantes – les preocupaba la muerte. Sus prácticas funerarias eran sorprendentemente elaboradas, destinadas a preparar a la persona para la vida después de la muerte. Las tumbas de los faraones están entre las creaciones más fastuosas. La de Tutankamón, descubierta en 1922, es un ejemplo deslumbrante. 

La Torá nota la atención que le daban los egipcios a la muerte. Al final de Bereshit, leemos cómo acompañaron los egipcios a Iosef y su familia en la procesión fúnebre del entierro de Yaakov. Los canaanitas dijeron: “Los egipcios están llevando a cabo una solemne procesión de duelo.” Llamaron al lugar Abel Mitzraim (Bereshit 50:11). Después leemos cómo Yosef mismo fue embalsamado y puesto en un ataúd en Egipto. En la Torá solo Iosef y Yaakov, a pedido de Iosef, fueron embalsamados. O sea que ya hemos sido advertidos sobre la importancia de la muerte en la mente de los egipcios.

Sin embargo, hay un aspecto específico de la creencia egipcia que también debemos considerar. Según el mito egipcio, el fallecido es sometido a un juicio para establecer su valor y gozar de la vida después de la muerte en Aaru, el Campo de los Juncos, donde las almas viven placenteramente por toda la eternidad. Creían que el alma residía en el corazón, y juicio consistía en la ceremonia del Pesaje del Corazón. Los otros órganos eran removidos después de la muerte, pero el corazón quedaba en su lugar porque era necesario para el juicio.

En un platillo de la balanza había una pluma. En el otro se colocaba el corazón. Si el corazón era tan liviano como la pluma, el muerto podía ir a Aaru, pero si era más pesado, su dueño era condenado a vivir en Duat, el inframundo.

Se deduce que la raíz k-v-d “hacer más pesado,” tendría un significado muy específico para los egipcios de esa época. Implicaría que el corazón del Faraón se había vuelto más pesado que una pluma. Habría fallado en la ceremonia del pesaje y por lo tanto le sería denegado lo que para él era lo más importante – la reunión con los otros dioses en la vida futura.

Nadie tendría duda de por qué era esto así. La pluma representaba Ma’at, el valor central de los egipcios que incluía los conceptos de verdad, equilibrio, orden, armonía, justicia, moralidad y ley. No solo era esto fundamental para la cultura egipcia, era la tarea del Faraón la de asegurar que prevaleciera. Este había sido un principio egipcio por mil años. Ma’at significaba el orden cósmico. Su ausencia era el caos. Un faraón cuyo corazón se había vuelto más pesado que la pluma de Ma’at no solo era un peligro para su vida futura, sino para todo el pueblo sobre el cual reinaba con confusión y desorden.                                   

Si el aumento de peso del corazón del Faraón es una alusión a la ceremonia del Pesaje del Corazón, nos permite leer la historia desde una perspectiva completamente distinta.

Primero, sugiere que está dirigido tanto a los egipcios como a los israelitas; a la humanidad en su totalidad. La Torá nos dice en tres ocasiones que el propósito de estas señales y portentos era “para que los egipcios sepan que Yo soy el Señor” (Shemot 7:5, 14:4, 14:18). Esta es la esencia del monoteísmo. No se trata de que los israelitas tengan su Dios y los egipcios su panteón, sino que hay Un solo poder soberano en el universo.  

Nuestra religión no pretende ser la religión de toda la humanidad. En ningún lugar de la narrativa figura que Dios desea que los egipcios adopten las prácticas religiosas israelitas. El tema es bastante diferente. La religión es particular. La moralidad es universal. Si la historia de “hacer pesado” el corazón del Faraón alude al Libro de los Muertos, entonces la historia del Éxodo no es simplemente una versión unilateral de los israelitas. Nos está diciendo que ciertas cosas están mal, sea quien sea el causante y contra quien sea que esté dirigida. Según las normas egipcias, también están mal. Eso era válido para la decisión del Faraón de matar a todos los varones israelitas recién nacidos. Fue un pecado imperdonable contra Ma’at.

La justicia es universal. Ese punto está expresado muy claramente en las tres historias de la Torá referentes a la vida temprana de Moshé. Ve al egipcio maltratando a un israelita e interviene. Ve a dos israelitas agrediéndose mutuamente e interviene. Ve a pastores no judíos molestando a las hijas de Itró, e interviene. El primer caso era de un no israelita contra un israelita. El segundo, entre dos israelitas. El tercero entre no israelitas. Es la forma más simple de decirnos que el sentido de justicia de Moshé era imparcial y universal.

La interpretación más favorable de la forma en que el Faraón trataba al pueblo es que estaba intentando mantener el orden en el Imperio. Una minoría exitosa como la de los israelitas podría aparecer como una amenaza a ese orden. Si se quedaran y se desarrollaran, podrían tomar el control del país como lo hicieron los Hicsos unos siglos antes. Si se les permitía salir, otros grupos esclavizados podrían estar tentados de hacer lo mismo. Cuando se trata de una superpotencia, el hecho de que haya una emigración masiva es una mala señal. Es por eso que durante años la Unión Soviética no permitió la salida de los judíos.

El Faraón, en su reiterada negativa a dejar salir al pueblo, indudablemente justificó su decisión en cada caso en que estaba cuidando el Ma’at, el orden. Mientras tanto, con cada nueva plaga se producía un caos cada vez mayor. Eso fue porque la opresión del pueblo, que era lo que estaba haciendo el Faraón, era una transgresión fundamental contra Ma’at.

Con las primeras cinco plagas, el Faraón podía auto convencerse de que estaba produciendo un inconveniente mínimo en aras de un principio mayor. Pero cuando las plagas fueron más serias, reduciendo al país al caos, el margen de maniobra del Faraón fue cada vez menor. Habiéndole dicho “No” a los israelitas en cinco ocasiones, no podía ahora dar marcha atrás sin quedar en ridículo, minando su autoridad y afectando su status. El Faraón resultó prisionero de su propio sistema, cautivo de sus propias decisiones. La Torá sostiene que el corazón del Faraón era pesado, para señalar una auto-contradicción en el corazón mismo del concepto egipcio de Ma’at.

Intentando proteger el orden, generó caos. Eso fue porque el orden que estaba tratando de proteger estaba basado en una injusticia: la esclavización de muchos para el beneficio de pocos. Cuanto más trataba de defenderlo, más pesado se volvía su corazón.

Yo creo que la historia de cómo el Poder supremo entró en la historia para liberar a los supremamente indefensos, no es sólo para los judíos. La historia del Éxodo es la meta narrativa más grande del mundo acerca de la esperanza.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Cómo puede traer esperanza a la humanidad la historia del Éxodo?

 “El Éxodo es la fuente de inspiración inagotable de todos aquellos que anhelan la libertad. Ha enseñado que el bien tiene soberanía sobre el poder, que la libertad y la justicia deben pertenecer a todos, y no a algunos; que, ante Dios, todos los hombres son iguales; y que por sobre todos los poderes terrenales se encuentra el poder supremo, el Rey de Reyes, que escucha el llanto de los oprimidos e interviene en la historia para liberar esclavos.”

Hagadá de Rab Jonathan Sacks, p. 65

  1. ¿Qué quiere decir la Torá cuando dice que Dios “endureció” el corazón del Faraón? ¿Por qué es esto problemático?
  2. Según nuestro entendimiento del enfoque egipcio sobre la muerte, ¿qué significa que el corazón del Faraón era pesado?
  3. ¿Cuál es el mensaje de la narrativa del Éxodo para el pueblo judío y para el mundo?

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en pocas palabras

  1. Dios podría haber decidido sacar a los israelitas de Egipto en un instante, usando medio sobrenaturales. Él no necesitaba las Diez Plagas para desgastar al Faraón y lo egipcios. Pero el objetivo del Éxodo era enseñarle al mundo, esa generación y todas las futuras, el mensaje de la historia: Que es injusto esclavizar un pueblo, y que Dios actúa en la historia para resolver la injusticia.

LA IDEA CENTRAL

  1. Las plagas funcionan tanto para castigar a los egipcios y para educarlos (y el resto del mundo). Parece injusto endurecer el corazón del Faraón y quitarle su libre albedrío para ceder y permitir a los israelitas su libertad, y así incurrir en más formas de castigo para él y su pueblo. Los comentaristas explicaron por qué Dios endurecería el corazón del Faraón hasta que finalizaran las Diez Plagas.
  2. Cada comentarista tiene un enfoque único, y cuál te gusta más es una decisión personal. Hay un cuarto enfoque, abordado por el Rabino Sacks (en nombre del Rabino Dr. Rafi Zarum) que encuentra en la sección Pensando más profundamente. Este enfoque usa conocimiento acerca de la ideología del Egipto antiguo, y analiza el lenguaje usado para describir este proceso, enfocándose más en el aspecto educacional de la historia que en el castigo.

UNA VEZ SUCEDIÓ…

  1. La historia del Éxodo hizo eco con los afroamericanos durante el tiempo del Movimiento por los Derechos Civiles porque era una historia similar a la suya propia – de opresión y una travesía hacia la liberación. La historia tiene un líder fuerte (Moshé – ellos veían a MLK como su propio Moshé), que los lleva de la opresión a la libertad. Como los israelitas, los afroamericanos había sido forzados a ser esclavos en Estados Unidos, y estaban en una travesía hacia los derechos civiles y la igualdad que les habían sido negados. La historia del Éxodo, a pesar de tratarse de los israelitas, les dio esperanzas. Que Dios Se asegura que la justicia finalmente llegue, y que un pueblo oprimido puede levantarse y ganar su libertad.
  2. La cima de la montaña, refiriéndose al Monte Nebó donde Moshé se irguió para ver la Tierra Prometida a la distancia, es una metáfora para el sentido de MLK, que había visto suficiente para darle fe que habría un tiempo en el futuro no muy lejano en que los afro americanos tendrían derechos civiles completos e igualdad en Estados Unidos. Esta es su Tierra Prometida. Lamentablemente, MLK fue asesinado antes que su sueño se volviera realidad, que hace que esta historia se parezca más a la de Moshé, que murió antes que su pueblo entrara a la Tierra.

PENSANDO MÁS PROFUNDAMENTE

  1. La justicia finalmente prevalecerá. Dios actúa en la historia, y así como salvó a los desvalidos en esta historia y reinstauró el orden mundial, también Lo hará en las generaciones futuras. Hay un Juez, y Él hace Justicia. La narrativa del Éxodo ha sido inspiración para muchas revoluciones sociales para pueblos más allá de la nación judía.

ALREDEDOR DE LA MESA DE SHABAT

Todas estas preguntas son abiertas, para alentar el análisis y el debate. No hay respuestas incorrectas. Sin embargo, aquí hay algunas ideas para considerar:

  1. El enfoque tradicional a este elemento de la historia del Éxodo es que Dios hizo que el corazón del Faraón se volviera obstinado (duro) forzándolo a continuar rechazando la partida de los israelitas hacia la libertad, a pesar de los efectos implacables de las plagas que estaba sufriendo su pueblo. Esto es problemático porque parece quitarle su libertad de elección en este asunto, y porque permite que continúe el sufrimiento aparentemente como un castigo.
  2. Uno de los términos hebreos usado para el endurecimiento del corazón del Faraón es k-v-d – Dios hizo que su corazón se vuelva pesado. De acuerdo al mito Egipcio, los muertos eran enjuiciados para determinar su valor. Creían que el alma reside en el corazón, y el juicio consistía en la ceremonia del Pesaje del Corazón. Si el corazón era más pesado que una pluma, entonces la persona no tenía valor. La pluma representaba la verdad y el orden. Dios se aseguró que los egipcios se tuvieran claro que el Faraón estaba arriesgando su bienestar y el orden en la sociedad al construirla sobre la injusticia de mantener a un pueblo esclavizado.
  3. El mensaje del Éxodo es que hay un único poder soberano en el universo, y a pesar de las religiones, la moralidad es universal. La justicia es universal. La historia del Éxodo no es simplemente un recuento unilateral desde el punto de vista de los israelitas. Nos está diciendo que algunas cosas están mal, sin importar quién las hace o contra quién se hacen. También están mal según los estándares egipcios. Además, a través de esto aprendemos que se debe atacar la injusticia, y se debe luchar por la libertad. El Pueblo Judío sufrió pero fue liberado, y prevalece aún hoy. Otros pueblos también pueden tener esperanza en su libertad.

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Traducción y edición

  • Iair Salem
  • Carlos Gómez
  • Inés Jawetz
  • Abraham Maravankin