Edición Familiar: Labán el arameo (Vaietzé 5780)

EDICION FAMILIAR: LABÁN EL ARAMEO (VAIETZE 5780)

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Esta Edición Familiar es una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación que puedes leer aquí.

IDEA CLAVE DE LA SEMANA

Podemos enfrentar el futuro sin miedos si sabemos que hemos estado aquí antes y no estamos solos.

En la parashá de esta semana, Yaakov huye de su hogar, porque su hermano Esav prometió matarlo por haber obtenido furtivamente la bendición del primogénito de su padre. En su camino hacia la casa de su tío Labán en Jarán, se detuvo para pasar la noche en el Monte Moriá. Mientras dormía soñó con ángeles subiendo y bajando por una escalera que alcanzaba el cielo. Durante esta visión, Hashem le prometió que él se convertiría en padre de muchos hijos y que su familia heredaría la Tierra de Israel. 

Se despertó y se dio cuenta de que fue un sueño profético, y entonces continuó su viaje hacia Jarán. Conoció a Rajel, la hija de Labán, en un pozo cercano y se enamoró de ella. Rajel tenía una hermana mayor llamada Lea. Labán acepta permitir que Yaakov se case con Rajel (a pesar de que ella era la más joven de las hermanas) si Yaakov trabaja para él por siete años. Luego que finalmente se realizara la boda, Yaakov se  da cuenta que Labán lo había engañado y realmente se había casado con Lea. Labán dijo que hizo eso porque la costumbre era casar a la hija mayor primero, pero si Yaakov aceptaba trabajar otros siete años, él podía también casarse con Rajel. Se casaron, pero tanto Rajel como Lea, se sentían infelices. Lea se sentía poco amada, pero tuvo muchos hijos (6 hijos y una hija). Rajel era profundamente amada por Yaakov, pero no podía tener hijos. Ambas esposas le pidieron a sus criadas que sean también esposas de Yaakov, y Yaakov se convirtió en padre de otros cuatro hijos. Eventualmente Rajel tuvo su primer hijo, un varón al que ella llamó Yosef. 

Había tensión entre Yaakov y Labán sobre los rebaños, porque Labán cambiaba frecuentemente el acuerdo sobre quién era el propietario de cada oveja. Eventualmente Yaakov decidió partir con sus esposas e hijos. Labán lo persiguió e intentó de detenerlo, pero finalmente tomaron caminos separados, en paz, y 20 años después de haber abandonado su hogar, las 4 esposas, 12 hijos y sus ovejas viajaron juntos, liderados por Yaakov, hacia el lugar de su nacimiento – Israel.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Cómo piensas que Yaakov continuó su vida a pesar de las muchas dificultades que experimentó?

Los sabios entendieron algo importante acerca de las narrativas de los patriarcas y las matriarcas. Lo explicaron usando el principio: ma’ase avot siman lebanim, “Lo que ocurrió a los padres fue una señal para los hijos.” Vieron que ciertos pasajes de Bereshit sólo podían entenderse como un presagio, un indicio de eventos posteriores.

El ejemplo clásico ocurre en Bereshit 12 cuando, casi inmediatamente de haber arribado a Canaán, Abraham y Sara fueron forzados a exiliarse en Egipto. La vida de Abraham corría peligro. Sara fue llevada por el Faraón. Dios entonces castigó la casa del Faraón mediante plagas, y el Faraón los dejó ir. El paralelismo entre esta historia y la del Éxodo es obvio.

Algo parecido les ocurrió a Abraham y Sara en Gerar (Bereshit 20) como así también, en Gerar, a Ytzjak y Rebeca (Bereshit 26). Pero ¿tuvo Yaakov su propio anticipo del Éxodo? Sí, fue más tarde cuando bajó a Egipto con su  familia. Pero esto no fue un anticipo del Éxodo sino el Éxodo mismo.

Anteriormente, en nuestra parashá, se había exiliado, pero no por una hambruna. Era por temor a Esav. Tampoco era hacia una tierra extraña, ya que se dirigía a la familia de su madre. Yaakov parece ser el único de los patriarcas que no tuvo una experiencia anticipada de exilio y éxodo.

Los sabios, sin embargo, vieron otra cosa. Viviendo con Labán, Yaakov había perdido su libertad. Se transformó, de hecho, en esclavo de su suegro. Eventualmente tuvo que escapar sin que Labán se entere qué estaba sucediendo. Sabía que si pudiera, Labán lo mantendría bajo su poder como una especie de prisionero. En este sentido, la experiencia de Yaakov era más cercana al Éxodo que la de Abraham e Ytzjak. Nadie les impidió a ellos partir. Nadie los persiguió. Y nadie los maltrató. La vivencia de Yaakov en la casa de Labán fue la experiencia más cercana al Éxodo. “Lo que les ocurrió a los padres fue una señal para los hijos.”

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Cómo nos ayuda saber que nuestros ancestros pasaron por eventos similares a nosotros?
  2. ¿Puedes pensar en eventos más modernos que hayan pasado de forma similar antes en la historia judía?

Mientras estaban en el campo de concentración de Janowska Road, los oficiales nazis de las SS forzaron al Bluzhever Rebe y a sus compañeros de cautiverio a una marcha de la muerte. El Rebe caminaba con un ilustrado, un hombre del que se había hecho amigo que no creía en Dios. Al acercarse a unas zanjas enormes, se les ordenó saltar para cruzar al otro lado. Era una hazaña casi imposible, pero todos debían esforzarse el máximo posible, ya que los que cayeran en la zanja serían fusilados.

“Bueno Spira,” dijo el ilustrado al Rebe, “parece que llegamos a nuestro final”.

“Solo agárrate de mi abrigo y saltaremos juntos”, le respondió el Rebe. Cerraron sus ojos y saltaron.

Abrieron los ojos, sorprendidos de haber llegado a salvo al otro lado. El hombre se volvió hacia el Rebe y exclamó: “¡Rebe, estamos vivos, estamos vivos gracias a ti! ¡Debe haber un Dios! ¿Cómo lo hiciste, Rebe?” El Rebe respondió: “Tenía zejut avot (méritos de mis ancestros). Me aferré a la bekeshe (abrigo jasídico) de mi padre y su padre y todos mis antepasados. Pero dime,” le preguntó el Rebe al hombre, “¿cómo llegaste tú al otro lado?”

El hombre le contestó, “¡Estaba aferrado de ti!”

De Cuentos Jasídicos del Holocausto por el profesor Yaffa Eliach.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Cómo está conectado el zejut avot (méritos de los ancestros) al ma’ase avot siman lebanim (los actos de los padres son una señal para los hijos)?
  2. Sir Isaac Newton, el gran inventor,  dijo una vez que alcanzamos las alturas a las que llegamos porque estamos “parados en los hombros de gigantes”. ¿Qué quiso decir, y cómo está conectado a esta historia?

La huida de Yaakov a la casa de Labán, su permanencia allí, y su fuga, perseguido por su suegro – dan lugar al pasaje más extraño de la Hagadá: “Arami oved avi. Ve y aprende lo que Labán el arameo quiso hacerle a nuestro padre Yaakov, ya que el Faraón condenó a todos los niños recién nacidos a muerte, pero Labán intentó destruir todo.”

Hay tres problemas con este texto. Primero, interpreta que las palabras arami oved avi significan “(Labán) un arameo (intentó) destruir a mi padre.” Pero, traducida literalmente, la frase significa “Mi padre era un arameo errante.” El “padre” se puede atribuir a Yaakov (Ibn Ezra, Sforno), a Abraham (Rashbam), o a todos los patriarcas (Shadal). Aram era la región de la cual partió Abraham rumbo a Canaán, y hacia la cual huyó Yaakov para escapar de la ira de Esav. El sentido general de la frase es que los patriarcas no tenían una tierra ni un hogar permanente. Eran vulnerables. Eran nómades. Labán no aparece en absoluto en el texto, salvo mediante una lectura muy forzada.

Segundo, no hay evidencia de que Labán el arameo le haya realmente hecho daño a Yaakov. En contraste, el Faraón no solo intentó dañar a los israelitas sino que efectivamente lo hizo, matando a cada niño varón y esclavizando a toda la población.

Tercero y fundamental: la noche del Seder está dedicada a relatar la historia del Éxodo. Estamos obligados a recordarlo, grabarlo los corazones de nuestros hijos. Por qué entonces disminuir el milagro diciendo: “¿Egipto? ¡Eso no fue nada comparado con Labán!”

Todo esto es sin duda muy extraño. Permítanme sugerir una explicación. Tenemos aquí una frase con dos significados muy distintos dependiendo del contexto en el cual se lee.

Originariamente el texto arami ove avi no tenía nada que ver con Pesaj. Aparece en la Torá como el texto de la declaración que debía ser dicha al llevar los primeros frutos al Templo, que normalmente sucedía en Shavuot.

“Entonces declararán ante el Señor vuestro Dios: ‘Mi padre era un arameo errante, y bajó a Egipto… Entonces el Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido… Los trajo a este lugar y nos dio esta tierra, la tierra en la que mana leche y miel, y ahora traigo los primeros frutos de la tierra que Tú, Señor, me has dado.’” (Devarim 26:5-10)

En el contexto de los primeros frutos la traducción literal, “Mi padre era un arameo errante,” tiene pleno sentido. El texto contrasta el pasado en el que los patriarcas eran nómades, obligados a transitar de un lado a otro, con el presente en el cual, gracias al Señor, los israelitas tenían su propia tierra. El contraste es entre los que no tienen hogar y los que sí lo tienen. Pero es específico cuando hablamos de los primeros frutos – el producto de la tierra.

En algún punto, sin embargo, el pasaje fue puesto en otro contexto, en Pesaj, el Seder y la historia del Éxodo. La Mishná especifica que debe leerse y comentarse la noche del Seder. Casi con certeza el motivo es que el mismo verbo (relativamente inusual) h-g-d, del cual deriva la palabra Hagadá, aparece tanto en conexión con el relato  de la historia de Pesaj (Shemot 13:8) como con la declaración de los primeros frutos (Devarim 26:3).

Pero la interpretación del versículo de la Hagadá no es sencilla. Las palabras aram y oved son reinterpretadas radicalmente.

¿Dónde aparece Labán en la frase Arami oved avi, “Un arameo errante era mi padre”? La respuesta: Solo Labán y su padre Betuel son denominados Arami o ha-Arami en toda la Torá. Por lo tanto Arami significa “Labán.”

¿Cómo sabemos que Labán quería hacerle daño a Yaakov? Porque Dios se le apareció a la noche diciendo “Ten cuidado de no intentar nada con respecto a Yaakov, ni bueno ni malo.” Dios no hubiera hecho esa advertencia con respecto a Yaakov si Labán no habría tenido la intención de hacer el mal.

¿Cómo podemos leer esto en el versículo? Por la raíz a-v-d que significa “perdido”, “errante”, y en los tiempos gramaticales piel o hiphil puede significar “destruir.” Naturalmente Labán no destruyó a “mi padre” ni a nadie, pero eso se debió a la intervención Divina. De ahí que la frase pueda significar “(Labán) el arameo (intentó) destruir a mi padre.” Es así como lo entiende Rashi.

Entonces ¿cómo explicamos la frase “El Faraón solo condenó a los niños judíos a muerte, pero Labán quiso destruir todo”? La respuesta no es que Labán quiso matar a los miembros de la familia de Yaakov. Al contrario. Él le dijo a Yaakov: “Las mujeres son mis hijas, los hijos, mis hijos y el ganado, mi ganado. Todo lo que ves es mío.” (Bereshit 31:43) Yaakov había trabajado durante veinte años para ganarse su familia y el ganado. Pero Labán afirmó que todo era de él. Si Dios no hubiera intervenido, habría quedado toda la familia prisionera. Es por eso que “buscó destruir todo” negándoles a todos la posibilidad de quedar libres.

Esta interpretación de Arami oved avi no se desprende de la lectura simple. Pero lectura simple sí se relaciona con la ofrenda de los primeros frutos. Fue la genialidad de los sabios la que la conectó con el Éxodo y con Pesaj. Y aunque puede ser una lectura algo antojadiza de esa frase, produce una interpretación convincente de toda la narrativa de Yaakov en la casa de Labán. Nos dice que el tercero de los patriarcas cuyo descenso a Egipto iniciaría de la historia de Éxodo, había experimentado él mismo un éxodo en su juventud.

Ma’ase avot siman lebanim, “La acción de los padres son una señal para los hijos” nos dice que lo que está pasando ahora ya ocurrió anteriormente. Eso no implica que el peligro pueda ser tratado con ligereza. Pero sí significa que no debemos desesperar. Abraham, Ytzjak, Yaakov y sus esposas vivieron el exilio y el éxodo como para decir a sus descendientes: este no es territorio desconocido. Dios estuvo con nosotros entonces; Él estará contigo ahora.

Yo creo que podemos enfrentar el futuro sin temor, porque ya lo hemos vivido anteriormente y porque no estamos solos.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Cómo se conecta ma’ase avot siman lebanim con nuestro futuro?

“Soy judío porque, siendo un hijo de mi pueblo, he escuchado el llamado a agregar mi capítulo a su historia inconclusa. Soy una etapa en esta travesía, un eslabón que conecta las generaciones. Los sueños y esperanzas de mis ancestros viven en mí, y yo soy el guardián de su confianza, ahora y para el futuro.”

Radical Then, Radical Now, p. 217

  1. ¿Era Labán una mala persona?
  2. ¿Por qué crees que el autor de la Hagadá escogió este pasaje bíblico (arami oved avi) para comenzar el relato de la historia del Éxodo?
  3. ¿Qué podemos aprender para nuestras vidas de hoy del concepto ma’ase avot siman lebanim?

¿Quieres ganar un Sidur con los rezos diarios semanales de Koren Aviv? Este Sidur ha sido diseñado para ayudar a los jóvenes a explorar su relación con Dios así como los valores, historia y religión de su pueblo. Envía un correo electrónico a: CCFamilyEdition@rabbisacks.org con tu nombre, edad, ciudad y una pregunta u observación sobre la parashá de Convenio y Conversación Edición Familiar. Los participantes deben ser menores de 18 años. Cada mes seleccionaremos dos de las mejores, y ambos recibirán un Sidur dedicado por el Rab Sacks! Gracias a Koren Publishers por la amabilidad de donar estos maravillosos Sidurim.

en pocas palabras

  1. El filósofo Friedrich Nietzsche, en una famosa cita, dijo: “El que tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo.” Yaakov estaba motivado por saber que él era una parte integral del plan para el pacto entre Dios y su abuelo Abraham y su padre Ytzjak, tal como Dios le había dicho directamente cuando renovó ese pacto con él. Tenía una profunda fe en que el pacto en definitiva se cumpliría a pesar de las idas y vueltas de su vida. El hecho de que acontecimientos caóticos similares habían sentado precedente en la vida de su padre y su abuelo le permitían sentir la presencia de Dios y, por lo tanto, impregnar su vida con propósito y fe (este es el mensaje central del Convenio y Conversación de esta semana).

LA IDEA CENTRAL

  1. Resulta tranquilizador entender que los eventos personales y nacionales han ocurrido anteriormente, y que nuestros antepasados han superado estos acontecimientos con la guía y protección de Dios. A pesar de la inquietud y el temor que una narrativa larga y confusa puede causar, los precedentes en la historia proporcionan una base para la fe en nuestro futuro.
  2. Hay temas que se repiten a lo largo de la historia judía. Estos incluyen antisemitismo, persecución, expulsión y exilio, así como resiliencia, creatividad, épocas doradas, retorno y redención. En nuestra generación estamos siendo testigos de un resurgimiento del antisemitismo que parece demasiado familiar, pero también nos podemos reflejar en la resiliencia, la creatividad y las épocas doradas de las comunidades judías de todo el mundo, como asimismo una fuerte nación dedicada al bienestar de los judíos dondequiera que vivan.

UNA VEZ SUCEDIÓ…

  1. Zejut avot sugiere que nuestras vidas están influenciadas por los méritos de nuestros antepasados. Dado que Dios tuvo una estrecha relación con nuestros antepasados, y se comprometió a una relación a través del pacto con ellos y sus descendientes, nuestra narrativa nacional está influenciada positivamente por Dios. Ma’ase avot siman lebanim es un concepto relacionado, pero no idéntico. Sugiere que las pruebas y tribulaciones en nuestra historia nacional han sido enfrentadas por generaciones anteriores, y así como Dios protegió a nuestros antepasados, entonces estará lo hará nosotros, y saldremos victoriosos.
  2. Newton dijo esto en referencia al conocimiento y el progreso científicos. Cada generación obtiene conocimientos científicos y hace avances tecnológicos, pero lo hacen basado en los descubrimientos de las generaciones anteriores. Los conceptos de zejut avot y ma’ase avot siman lebanim son el equivalente espiritual de esto. Nuestra relación con Dios y el papel que Él juega en nuestra historia nacional tiene su fundamento en Su relación con nuestros antepasados

PENSANDO MÁS PROFUNDAMENTE

  1. El futuro puede ser una propuesta aterradora. Enfrentar un futuro incierto requiere coraje y fe. Ma’ase avot siman lebanim nos ayuda con eso. Sea lo que sea que a que nos enfrentemos, el conocimiento de que como nación ya hemos enfrentado las mismas pruebas y desafíos, es tranquilizador. Así como Dios estuvo allí acompañándonos entonces, El también estará con nosotros en el futuro. Creer que esto nos proporciona un fundamento sólido para encontrar la fe y el coraje necesarios para enfrentarnos a un futuro incierto.

ALREDEDOR DE LA MESA DE SHABAT

Estas preguntas son todas abiertas, para fomentar el pensamiento y el debate. No hay respuestas equivocadas. Sin embargo, aquí hay algunos pensamientos a considerar:

  1. Los comentaristas y pensadores judíos han luchado con esto por varias generaciones. La Torá describe a Labán como alguien poco honesto dispuesto a utilizar cualquier truco para su propio beneficio. ¿Esto lo hace una mala persona? El Rabino Sacks sugiere que pretendió dañar a Yaakov. Sabemos esto porque “Porque Dios se le apareció a la noche diciendo ‘Ten cuidado de no intentar nada con respecto a Yaakov, ni bueno ni malo.’ Dios no hubiera hecho esa advertencia con respecto a Yaakov si Labán no habría tenido la intención de hacer el mal.” Quizás el mayor crimen de Labán fue que a pesar del hecho que Yaakov había trabajado por veinte años para ganarse su familia y su ganado, Labán aún sostenía que eran suyos, y si Dios no hubiera intervenido, habría quedado toda la familia prisionera. Es por eso que “buscó destruir todo” negándoles a todos la posibilidad de quedar libres.
  2. A pesar de que el versículo proviene de la declaración hecha al llevar los primeros frutos, el autor de la Hagadá eligió incorporarlo al maggid (usando esta interpretación radical) probablemente por el uso del verbo h-g-d en el versículo, que vincula ambas mitzvot, la de los primeros frutos con la noche del Seder. Sin embargo, la reinterpretación explorada aquí también vincula las dos a través del concepto de ma’ase avot siman lebanim donde entendemos esta narrativa como la experiencia de Yaakov del éxodo.
  3. Que no hay nada verdaderamente nuevo bajo el sol y que nuestra historia nacional tiene precedentes. Dios hizo un compromiso a través del pacto con nuestros ancestros y sus descendientes, y así como Él estuvo siempre para nuestros ancestros, Él estará para nosotros sin importar a qué nos enfrentemos.

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Esta Edición Familiar es una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación que puedes leer aquí.

Traducción y edición

  • Iair Salem
  • Carlos Gómez
  • Inés Jawetz
  • Abraham Maravankin