Edición Familiar: El futuro del pasado (Vaiejí 5779)

EDICIÓN FAMILIAR: EL FUTURO DEL PASADO (VAIEJÍ 5779)

Convenio y Conversación: Edición Familiar es una iniciativa nueva y emocionante de La Oficina del Rabino Sacks para 5779. Escrita como un acompañamiento al ensayo semanal Convenio y Conversación del Rabino Sacks, la Edición Familiar tiene como objetivo conectar a los niños mayores y adolescentes con sus ideas y pensamientos sobre la parashá.

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Esta Edición Familiar es una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación para Vaiejí 5779 que puedes leer acá.

Con Vaieji, el libro del Génesis, lleno de conflictos dentro de la familia, se llega a un final pacífico. Yaacov, reunido con su amado Iosef, ve a sus nietos -es la única escena de este tipo en la Torá. Los bendice. Luego, en su lecho de muerte, bendice también a sus doce hijos. Muere y es enterrado en la caverna de Majpelá, con sus padres y abuelos. Iosef perdona nuevamente a sus hermanos y muere, habiéndoles asegurado que Dios, finalmente, hará retornar a la familia a la Tierra Prometida. La larga narrativa patriarcal llega a su fin y un nuevo período – el nacimiento de Israel como nación- está por empezar.

Los hermanos temen por sus vidas cuando Iosef se revela ante ellos. ¿Qué lo detendría para tomar venganza? Iosef los tranquiliza con estas palabras: “No tengan miedo. ¿Acaso tomé yo el lugar de Dios? Ustedes intentaron perjudicarme, pero Dios hizo que fuera para bien, para cumplir lo que ahora ha ocurrido, salvar muchas vidas”. (Gen. 50:19-20).

El final de esta historia es la fuente original para entender el concepto de teshuvá (arrepentimiento). Otra importante fuente para comprender la teshuvá es uno de los más excéntricos personajes del Talmud, el sabio del siglo tercero conocido como Reish Lakish.

Reish Lakish era originariamente un ladrón de caminos y gladiador que, tardíamente, en su vida se arrepintió y se convirtió en un gran estudioso. Quizá hablando desde su propia experiencia, él está señalado como el autor de diversos refranes sobre teshuvá – dos de los cuales se encuentran en el Tratado de Yoma (86b): Reish Lakish dijo: Muy bueno es el arrepentimiento, porque a través de él, los pecados deliberados son contados como no intencionales. Reish Lakish dijo también: Muy bueno es el arrepentimiento porque a través de él, los pecados deliberados son contados como si fueran méritos.

Confundido por la contradicción entre estas dos declaraciones (¿La teshuvá convierte los pecados en “no intencionales” o en “méritos”?), el Talmud resuelve la contradicción: La primera se aplica para el arrepentimiento por miedo (al castigo), la segunda al arrepentimiento por amor (a Dios y lo bueno). La declaración de Reish Lakish sobre los pecados y los méritos está, con toda seguridad, inspirada en las palabras que Iosef dijo a sus hermanos en el capítulo que cierra el Génesis: “Ustedes intentaron perjudicarme pero Dios hizo que fuera para bien”. Este es el paradigma que está en las bases del argumento de Reish Lakish. Los hermanos han cometido un pecado deliberado vendiendo a Iosef como esclavo; ellos (o por lo menos Iehuda, el instigador de la decisión de vender a Iosef) había hecho teshuvá. El resultado es que a través de la divina providencia (Dios así lo quiso) – sus acciones ahora son consideradas “para bien”. Cualquier acto que hagamos tiene múltiples consecuencias, algunas buenas, otras malas. Cuando tenemos la intención de hacer el mal, se nos atribuyen las malas consecuencias porque eso es lo que intentamos lograr. No así en el caso de las consecuencias positivas: ellas son sólo subproductos de resultados no intencionales.

Entonces, en el caso de Iosef, muchas cosas positivas sucedieron cuando fue traído a Egipto. Ninguna de estas consecuencias puede acreditarse a sus hermanos, aun pensando que ellas no habrían sucedido si los hermanos no hubieran hecho lo que hicieron. Sin embargo, una vez que los hermanos alcanzaron el completo arrepentimiento, su intención original fue borrada. Y ahora era posible ver tanto las consecuencias buenas como las malas de sus actos y acreditarles lo bueno.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Piensas que la motivación detrás de un acto es lo más importante? ¿O acaso el resultado de ese acto lo es?
  2. ¿Puedes pensar en cosas malas que te hayan sucedido y que al final también tuvieron buenos resultados?
  3. ¿Qué rasgos heroicos modela Iosef para nosotros en esta historia?

Reish Lakish era el líder de una banda de ladrones. Un día, vio a Rabi Iojanan tomando un baño en el Río Jordán. Reish Lakish saltó al río para perseguirlo. Rabi Iojanan le dijo: Tu fuerza tremenda podría ser mejor utilizada para estudiar Torá. Reish Lakish le contestó: Tu inmensa belleza podría usarse mejor para las mujeres. Rabi Iojanan le dijo: Si tú retornas al estudio de Torá, te daré en matrimonio a mi hermana, que es más bella que yo. Reish Lakish aceptó estudiar Torá. (Talmud Bavli, Bava Metzia, 84a)

Cuando uno ve a Reish Lakish estudiar Torá en la sala de estudios, es como si levantara montañas y las fusionara entre sí. (Talmud Bavli, Sanhedrin 24a)

Cuando Rabi Imi fue raptado en Sifsufa, Rabi Iojanan se desesperó y lo declaró muerto. Reish Lakish le respondió que antes de abandonar la esperanza de que haya sido asesinado está dispuesto a correr el riesgo de que él sea asesinado con el fin de salvarlo. Él fue y lo rescató de las manos de los secuestradores, que finalmente se suicidaron. En otra ocasión Rabi Iojanan fue asaltado en Alekania. Cuando Reish Lakish notó que algo estaba mal, admitió que había sido asaltado. Reish Lakish le dijo que le mostrara dónde, y él fue y encontró a los ladrones y recuperó todas las pertenencias de Rabi Iojanan. (Talmud Yerushalmi, Teruma, 46B).

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Cómo muestra Reish Lakish en su propia vida que la teshuvá puede redimir tus actos anteriores, convirtiéndolos en la fuente de bondad futura?
  2. ¿Qué habilidades y recursos tienes que puedan ser utilizados para el mal o para el bien?

La idea explorada en “La idea central”, que a través del arrepentimiento, los pecados intencionales pueden ser tomados como méritos, es una idea muy importante, ya que significa que con un cambio en nuestro corazón podemos redimir el pasado. Sin embargo, esto aún suena imposible, ya que tendemos a dar por sentada la idea de la asimetría del tiempo: el futuro está abierto, pero el pasado está cerrado. Delante de nosotros se presentan una serie de caminos. Cuál tomemos depende de nuestra elección. Detrás nuestro yace nuestra historia de decisiones pasadas, ninguna de las cuales podemos deshacer. No podemos volver en el tiempo. Eso es una imposibilidad lógica. Podemos modificar lo que vendrá, pero, en palabras de nuestros sabios, “Lo que fue, fue” y no lo podemos cambiar. Con o sin arrepentimiento, el pasado es sin dudas inmutable. Todo esto es verdad, pero no es la verdad completa. La idea revolucionaria detrás de las palabras de Iosef y de Reish Lakish es que hay dos conceptos de pasado. El primero es lo que ocurrió. El segundo es el sentido, el significado, de lo que pasó. En la antigua Israel nació un nuevo concepto de tiempo. Esto hizo más que cambiar la historia de Occidente; en cierto sentido la creó. Hasta el Tanaj, el tiempo era concebido como una serie de recurrencias eternas, repitiendo sin fin un patrón que pertenecía a la naturaleza inmutable del universo. Las estaciones – primavera, verano, otoño, invierno – y el ciclo de vida – nacimiento, crecimiento, decaimiento y muerte – eran una secuencia repetida en la que nada cambiaba. Esto es llamado de diversas formas: tiempo cíclico, cosmológico o mítico. Esta concepción del tiempo produce una filosofía de vida profundamente conservadora. Justifica el statu quo. Las diferencias son vistas como si estuvieran escritas en la estructura del universo. Todos los intentos de cambiar la sociedad están destinados al fracaso. Las personas son lo que son y el mundo es lo que siempre ha sido. En el mejor de los casos, esta visión lleva a la resignación, en el peor, a la desesperación. No hay un significado último en la historia.

El entendimiento judío del tiempo que surge del Tanaj era, en contraste, completamente revolucionario. Por primera vez la gente comenzó a concebir que Dios había creado el universo en libertad, y al hacer al hombre a Su imagen, le otorgó también libertad. Siendo así, él puede ser diferente mañana de lo que fue hoy, y si pudiera cambiarse a sí mismo, podría comenzar a cambiar el mundo. El tiempo se convirtió en un espacio de cambio. Con esto, nació el concepto de historia (como opuesto del mito). Vivimos nuestra vida hacia adelante, pero la comprendemos hacia atrás. El ejemplo más simple de esto es una autobiografía. Leyendo la historia de una vida, entendemos cómo las experiencias tempranas definen en quién nos convertiremos. En qué nos convertimos depende de nuestras elecciones, y somos (casi) siempre libres de elegir este u otro camino. Pero en qué nos convertimos da forma a la historia de nuestras vidas, y solo a posteriori, mirando hacia atrás, vemos en pasado en contexto, como parte de una historia cuyo fin ahora conocemos. En la vida comprendida como una narrativa, los eventos posteriores cambian el significado de los anteriores. Este fue el regalo del judaísmo para el mundo, descubrir el tiempo como narrativa.

Eso es lo que Reish Lakish aprendió de su propia experiencia. Él había sido un asaltante de caminos. Podría haber seguido siéndolo. Pero se convirtió en un baal teshuvá, y las propias características que había adquirido en su vida anterior – fuerza física y coraje – las usó más tarde para fines más elevados (ver Una vez sucedió…). Él sabía que no podría haberlo hecho de haber tenido un pasado diferente, una vida de estudio y paz. Sus pecados se convirtieron en sus méritos porque en retrospectiva eran una parte esencial del bien que eventualmente hizo. Lo que había sucedido (el pasado como pasado) no cambió, pero su significado (el pasado como parte de una narrativa de transformación) sí lo hizo. Esa también fue la profunda verdad filosófico-espiritual que Iosef transmitió a sus hermanos. A través de su arrepentimiento – él les dio a entender – han cambiado la historia de la cual fueron parte. El daño que pretendieron hacer finalmente resultó en algo bueno. Si hubieran seguido siendo aquellos dispuestos a vender a un hermano en la esclavitud, nada de ese bien se les podría haber atribuido, pero ahora se han transformado a ustedes mismos a través de la teshuvá, y así transformaron la historia de sus vidas. A través de su cambio de actitud se ganaron el derecho de ser incluidos en una narrativa cuyo resultado final fue bueno.

Esta fue quizás, la mayor contribución del judaísmo, a través de las raíces judías del cristianismo, a Occidente. La idea de que el tiempo es una arena de cambio, y que la libertad y la creatividad son regalos de Dios para la humanidad, resultó en sorprendentes avances en la ciencia y nuestro entendimiento del mundo, la tecnología y nuestra capacidad de controlar el medioambiente humano, la economía y nuestra habilidad para sacar a la gente del hambre y la pobreza, la medicina y nuestra capacidad para curar las enfermedades. Esto nos llevó a la abolición de la esclavitud, el crecimiento de una sociedad más igualitaria, una mejor posición social de la mujer y el surgimiento de la democracia y el liberalismo…

Ser un judío es ser un agente de esperanza. Cada ritual, cada mandamiento, cada sílaba de la historia judía es una protesta en contra del escapismo, la resignación y la ciega aceptación del destino. El judaísmo, la religión del Dios libre, es una religión de libertad. La fe judía está escrita en tiempo futuro. Es creer en un futuro que aún no llega pero que podría ser, si escuchamos el llamado de Dios, obedecemos Su voluntad y actuamos juntos como una comunidad basada en un pacto. El nombre del futuro judío es esperanza…

Los judíos fueron y todavía son llamados a ser la voz de la esperanza en la conversación de la humanidad.

Future Tense, p. 249-252

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Por qué la idea de que el tiempo es una arena de cambio es una idea judía, y por qué es una idea tan radical?
  2. ¿Cómo cambia esta idea el mundo en que vivimos?
  1. ¿Qué similitudes hay entre las historias de Iosef y Reish Lakish?
  2. ¿A qué se refiere el Rabino Sacks cuando dice: «Vivimos la vida hacia adelante, pero la entendemos hacia atrás»?
  3. Cuando miras hacia atrás en periodos y situaciones en tu vida que en su momento parecían ser negativos, ¿puedes ver ahora un significado positivo en ellos?
  4. ¿Puedes pensar en ejemplos de cómo el concepto judío del tiempo ha impactado al mundo?
  5. ¿Por qué crees que el libro de Génesis termina con esta historia? (Pista: la conexión entre teshuvá y libertad)

¿Quieres ganar un Sidur con los rezos diarios semanales de Koren Aviv? Este Sidur ha sido diseñado para ayudar a los jóvenes a explorar su relación con Dios así como los valores, historia y religión de su pueblo. Envía un correo electrónico a: CCFamilyEdition@rabbisacks.org con tu nombre, edad, ciudad y una pregunta u observación sobre la parashá de Convenio y Conversación Edición Familiar. Los participantes deben ser menores de 18 años. Cada mes seleccionaremos dos de las mejores, y ambos recibirán un Sidur dedicado por el Rab Sacks! Gracias a Koren Publishers por la amabilidad de donar estos maravillosos Sidurim.

LA IDEA CENTRAL

  1. La motivación del acto es importante para el individuo y su crecimiento moral y espiritual y su travesía. Los actos involuntarios producen malos resultados todo el tiempo en la vida, y el conocimiento de que estos actos fueron involuntarios ayuda a los afectados por ellos a seguir adelante. Sin embargo, cuando se trata de la forma en que nuestros actos impactan a otros, la afirmación de que éste fue un resultado involuntario del acto puede ser insuficiente. En estos casos, el resultado es lo importante, y esto se debe tener en cuenta cuando se toman las decisiones (cuáles son los riesgos y las probables consecuencias negativas de cualquier acto/decisión) y especialmente cuando se trata de abordar las cosas malas que hemos causado. La teshuvá sólo ayuda en el caso de la persona que ha provocado el resultado. Pedir perdón y revertir las injusticias que han resultado de nuestras acciones es la única forma de hacer que las cosas mejoren para ellos.
  2. Este valor en el judaísmo es generalmente denominado gam zu letovah – esto también es para bien – ver lo bueno que resulta de los malos acontecimientos en la vida. A veces, toma mucho tiempo ser capaz de ver cómo las cosas resultan para lo mejor.
  3. Iosef encarna comprensión, paciencia, perdón, amor incondicional y, posiblemente, lo más importante, una mirada positiva sobre la vida y una capacidad para analizar su pasado y poder encontrar siempre el bien, a pesar de lo malo considerable y obvio.

UNA VEZ SUCEDIÓ…

  1. Reish Lakish tenía una fuerza y habilidades inmensas que le permitieron ser un ladrón y un gladiador exitosos. Una vez que tomó la decisión de dedicarse a una vida de estudio y práctica de la Torá, utilizó esas mismas habilidades para hacer el bien. Por ejemplo, usó su fuerza y pasión para aprender Torá, y utilizó las habilidades previas que lo hicieron un luchador astuto y efectivo para hacer el bien (salvando a sus amigos y sus propiedades).
  2. Todos los talentos y habilidades, así como los recursos, se pueden utilizar para mal o para bien. Fomente la auto-introspección para analizar lo que podrían ser en su vida.

DEL PENSAMIENTO DEL RABINO SACKS

  1. El tiempo en la antigüedad era cíclico. Este acercamiento mítico al tiempo significa que básicamente nada ha cambiado. La vida era una serie continua de ciclos que se repetían – por ejemplo, primavera, verano, otoño, invierno, o nacimiento, crecimiento, debilitamiento y muerte. Esta forma de abordar el tiempo llevó al estancamiento y cinismo. Las cosas nunca van a mejorar, siempre van a ser iguales. El judaísmo bíblico introdujo al mundo el concepto de destino histórico – que el mundo puede ser mejor mañana de lo que es hoy. Esa es la esencia del mensaje del judaísmo – necesitamos cambiar el mundo para mejor para poder redimirlo. Teshuvá es una parte integral de esto, a nivel personal. Sin teshuvá estamos destinados a vivir una vida de repudio y de males recurrentes por nuestros errores y pecados pasados. Pero, si tenemos una oportunidad de redimir nuestras acciones anteriores, entonces podemos convertirnos en mejores personas, y siempre hay esperanza para un futuro mejor. El judaísmo introdujo la esperanza y el progreso al mundo, tanto a nivel individual como a nivel universal.
  2. Esto ha dado al mundo esperanza y motivación por el progreso. Esto ha llevado a todos los ejemplos de progreso que el Rabino Sacks menciona en Future Tense, y también explica por qué es tan frecuente que sean judíos quienes lideran los desarrollos en estos campos. Estas ideas han dado esperanza al mundo de tener un futuro mejor, y esta es la idea principal en el corazón del concepto de un futuro mesiánico.

ALREDEDOR DE LA MESA DE SHABAT

  1. Tanto Iosef como Reish Lakish vieron su pasado bajo una luz positiva, con un gran significado de cómo podrían vivir sus vidas en el futuro. Iosef sabía que el pasado era parte del plan de Dios, y a pesar de los aspectos negativos, resultó en un bien muy grande. Reish Lakish usó su vida pasada para obtener un beneficio positivo en el futuro.
  2. Si bien sólo podemos dar forma al futuro, avanzando, también podemos reflexionar en nuestro pasado para entender su significado, para hacer un cambio en nuestras mentes y usar esa habilidad para un futuro mejor.
  3. Ver “La idea central”, pregunta 2.
  4. Ver el párrafo 4 de “Pensando más profundamente”, y “Del pensamiento del Rabino Sacks” y la respuesta a la pregunta 1 de esta sección.
  5. Esto se entiende mejor en el último párrafo de la edición principal de Convenio y Conversación de esta semana: Ahora vemos la profunda estructura dominante del libro de Génesis. Empieza con Dios creando el universo en libertad. Termina con la familia de Yaakov a punto de crear un nuevo universo social de libertad que comienza en la esclavitud, pero termina en la entrega y recepción de la Torá, la “constitución de libertad” de Israel. A Israel se le encomendó la tarea de transformar la visión moral de la humanidad, pero solo lo puede hacer si los judíos a nivel individual, de los cuales los hijos de Yaakov son los precursores, son ellos mismos capaces de cambiar – que la afirmación máxima de la libertad es lo que llamamos teshuvá. El tiempo entonces se convierte en el espacio de cambio en el cual el futuro redime el pasado y nace un nuevo concepto – la idea que llamamos esperanza.

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Esta Edición Familiares una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación para Vaiejí 5779 que puedes leer acá.

Traducción y edición

  • Iair Salem
  • Carlos Gómez
  • Myriam Rozengurt
  • Inés Jawetz
  • Abraham Maravankin
  • Leila Blanca