Edición Familiar: ¿Me ama mi padre? (Vaigash 5779)

EDICIÓN FAMILIAR: ¿Me ama mi padre? (Vaigash 5779)

Convenio y Conversación: Edición Familiar es una iniciativa nueva y emocionante de La Oficina del Rabino Sacks para 5779. Escrita como un acompañamiento al ensayo semanal Convenio y Conversación del Rabino Sacks, la Edición Familiar tiene como objetivo conectar a los niños mayores y adolescentes con sus ideas y pensamientos sobre la parashá.

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Esta Edición Familiares una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación para Vaigash 5779 que puedes leer acá.

Vaigash empieza con la escena que es el dramático punto culminante de la historia que comenzó en la parashá de la semana pasada, en la cual Iosef finalmente se da a conocer a sus hermanos. Conmovido por el pedido emotivo y apasionado de Iehuda para obtener la libertad de Benjamín, pedido por el cual Iehuda, a cambio, se declara dispuesto a ocupar su lugar como esclavo, Iosef revela su identidad, y la distancia y separación entre los hermanos llega a su fin. Con las instrucciones de Iosef, ellos regresan a la casa de Yaakov, con la buena noticia de que su amado hijo está aún vivo y la familia se reconcilia.

Esta es una de las grandes preguntas que naturalmente nos hacemos cada vez que leemos la historia de Iosef. ¿Por qué él, en ningún momento durante los veintidós años de separación, envió una señal a su padre Iaacov, de que estaba vivo aún? Pues, parte de ese tiempo -cuando era esclavo en la casa de Potifar y mientras estaba en prisión, le era imposible hacerlo. Pero, ciertamente, podía haberlo hecho cuando se convirtió en la segunda persona más importante de Egipto o cuando sus hermanos comparecieron ante él en su primer viaje para comprar comida. Iosef sabía cuánto lo amaba su padre y debía entender cuánto le afligía su separación. No sabía qué era lo que Iaacov pensaba respecto de lo que le había sucedido a él, pero ciertamente algo sabía: que era su deber comunicarse con su padre cuando surgiera la oportunidad, para contarle que estaba vivo y bien. ¿Por qué no lo hizo?

La historia de la caída como esclavo y del exilio de Iosef comienza cuando su padre lo envía a ver qué estaban haciendo sus hermanos. Inmediatamente antes de ese episodio, la Torá nos cuenta sobre el segundo de los sueños de Iosef “El sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí”.

Cuando él se lo contó a su padre y a sus hermanos, su padre le reprendió y dijo: “¿Qué es ese sueño que has tenido? ¿Acaso deberemos tu madre y yo y tus hermanos inclinarnos ante ti?” (Gen. 37:9-11)

Inmediatamente después de eso, leemos como Yaacov envía a Iosef, solo, hacia sus hermanos. Y fue allí, en ese encuentro lejos de casa, cuando ellos planearon matarlo, tirarlo dentro de un pozo y eventualmente venderlo como esclavo. Iosef tuvo muchos años para reflexionar sobre ese episodio. Que sus hermanos eran hostiles con él, lo sabía. Pero, seguramente Yaacov lo sabía también: ¿Por qué entonces lo envió hacia ellos? ¿Acaso no contempló la posibilidad de que le hicieran daño? ¿Acaso no conocía los peligros de la rivalidad entre hermanos? (De hecho, él lo sabía mejor que nadie por su experiencia personal con Esav). ¿Acaso no contempló que enviándolo hacia ellos estaba poniendo la vida de Iosef en peligro?

Aun así, Yaacov envió a Iosef hacia sus otros hijos sabiendo que ellos estaban celosos de él y lo odiaban. ¿Qué otra cosa podía él concluir, al reflexionar sobre los acontecimientos que lo condujeron hacia su venta como esclavo? ¿Que Iaacov lo había puesto en peligro deliberadamente? ¿Por qué? Por causa del acontecimiento anterior en el que Iosef le dijo a su padre que “el sol y la luna” – su padre y su madre – se inclinarían ante él. Esto enojó a Yaacov, y Iosef lo sabía. Su padre lo “reprendió”.
¿Qué otra cosa podía él concluir, sino que su padre puso deliberadamente su vida en riesgo?

Iosef no se comunicó con su padre porque él creía que su padre no quería verlo ni oír más de él.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. Piensas que es normal que un niño se pregunte cuánto lo aman realmente sus padres?
  2. ¿Piensas que Yaakov hizo mal en mandar a Iosef a ver cómo estaban sus hermanos?
  3. ¿Qué podemos aprender de esta historia respecto de la importancia de comunicarse en las relaciones que tenemos?

La siguiente es una historia corta basada en “El Hijo de Alguien”, de Richard Pindell.
Mientras David estaba sentado al lado de la carretera en las llanuras de Dakota, esperando su próximo aventón, escribió:

“Querida mamá: Si papá lo permitiera, me gustaría volver a casa. Sé que hay pocas posibilidades de que lo haga. No voy a engañarme. Recuerdo que una vez dijo, si alguna vez me escapo, es mejor que siga mi camino. Todo lo que puedo decir es que irme de casa era algo que tenía que hacer. Quería saber más acerca de la vida y sobre mí, y la mejor manera para nosotros (la vida y yo) era vivir el uno con el otro. No me vas a poder contactar por mail, porque no sé dónde estaré próximamente. Pero, en unos días, espero estar pasando por nuestra casa. Si existe alguna posibilidad de que papá me reciba de vuelta, por favor pídele que ate un paño blanco al manzano en la pradera del lado sur. Yo pasaré en el tren. Si no hay un paño en el árbol, yo sólo silenciosamente, y sin ningún remordimiento hacia papá, seguiré mi camino. Con amor, David”

David envió la carta con un nudo en el estómago. Los días y semanas venideros trajeron nuevos acontecimientos y aventuras a medida que David hacía dedo a autos, vans, camiones y trenes de carga, todo el tiempo acercándose cada vez más a casa en Maryland.

Finalmente, al subir al tren de pasajeros que sería el último tramo de su viaje a casa, el nudo regresó y se alojó firmemente en sus entrañas. Apenas podía imaginar el manzano en la pradera de su hogar de la infancia, por temor a que no tuviera atado el paño blanco, incluso en su imaginación.

Sentado ya junto a la ventana que lo llevaría a su destino, un hombre mayor se sentó en el asiento junto a él. El día se hacía noche y la noche se hacía día nuevamente, los compañeros de viaje compartieron sus historias. A medida de que David deleitaba a su vecino con historias de la costa oeste, Canadá, e incluso México, se daba cuenta de que en poco tiempo las vías del tren tomarían una suave inclinación a la derecha, y ahí estaría el campo en el que creció, con su pradera orientada al sur y el viejo Manzano que solía escalar cuando era niño. No podía mirar. Tenía demasiado miedo de que el paño no estuviera allí, estaba demasiado asustado por encontrar mirándole fijamente, sólo otro árbol, sólo otro campo, así que rápidamente se alejó.

Desesperadamente, le dio un empujón a su compañero de viaje junto a él. “Señor, ¿me haría un favor? Alrededor de esta curva a la derecha, verá un manzano. Me pregunto si podría decirme si ve un paño blanco atado a una de sus ramas.”
“Hijo”, dijo el hombre con una voz lenta con asombro: “veo un paño blanco atado en casi todas las ramas”.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Cuál es el mensaje de esta historia, y cómo está vinculado a la historia de Yosef en nuestra parashá?
  2. ¿Crees que el amor de los padres es incondicional?

Iosef no se comunicó con su padre porque creyó que él no quería verlo ni oír hablar de él. Su padre había concluido la relación. Era una inferencia razonable con los datos que tenía Iosef. No podía saber que Yaakov aún lo amaba, que sus hermanos habían engañado a su padre mostrándole el manto ensangrentado y que su padre había hecho el duelo por él “rehusando ser consolado.” Conocemos estos hechos porque nos lo dice la Torá. Pero Iosef, lejos, en otra tierra, siendo esclavo, no podía saberlo. Esto coloca la historia en una luz completamente nueva y trágica.

Hay evidencia de esta teoría en la elección del nombre que Iosef le dio a su primer hijo: “Es porque Dios me hizo olvidar todos mis problemas y toda la casa de mi padre.” (Gen. 41: 51) En la mente de Iosef era preponderante el deseo de olvidar el pasado, no solo la conducta de sus hermanos hacia él sino “toda la casa de mi padre.” Iosef creyó que su padre lo había puesto deliberadamente a merced de sus hermanos porque, enojado por su segundo sueño, ya no quería tener contacto con el hijo que alguna vez amó. Fue por eso que Iosef nunca le mandó el mensaje a Yaakov comunicándole que aún estaba vivo.

Si esto es así, arroja una nueva luz sobre la escena inicial de Vaigash. ¿Qué fue lo que hizo que Iosef estallara en llanto ante el discurso de Iehuda y qué hizo que finalmente revelara su identidad ante sus hermanos? Iehuda expresa palabras que, por primera vez, le permiten a Iosef comprender lo que había pasado veintidós años antes. Iehuda está relatando lo que ocurrió después de que los hermanos retornaron de su primer viaje para comprar alimentos en Egipto cuando Yaakov se rehusó a permitir que los hermanos volvieran con Biniamín:

“Ustedes saben que mi esposa me dio dos hijos. Uno de ellos se fue de mi lado y yo dije, ‘seguramente ha sido despedazado.’ Y no lo he visto desde entonces. Si se llevan a éste también y le ocurre algún daño, harán descender en miseria a mi cabellera gris hasta la tumba.”

Génesis 44:27-31

En ese momento Iosef se dio cuenta de que su temor de haber sido rechazado por su padre era injustificado. Al contrario, él estaba dolido por el no retorno de Iosef. Creyó que había sido “despedazado,” descuartizado por una bestia salvaje. Su padre aún lo amaba, todavía estaba de duelo por él. Esto explica por qué después de darse a conocer a sus hermanos, el primer pensamiento de Iosef, no es sobre Iehudá ni sobre Biniamín, sino que es sobre Yaacov. Una duda que había albergado durante veintidós años resultó ser injustificada. De ahí, su primera pregunta: “¿Seguirá con vida mi padre?” (Gen. 45:1-3)

El tema de los padres e hijos se encuentra a lo largo del Libro de Génesis. ¿Cómo se sintió Ytzjak frente a Abraham, sabiendo que éste había alzado un cuchillo para sacrificarlo? ¿Cómo se sintió Yaakov con Ytzjak, sabiendo que lo amaba más a Esav que a él? ¿Cómo se sintieron los hijos de Lea con Yaakov, sabiendo que amaba más a Rajel y a sus hijos que a ellos? ¿Me ama realmente mi padre? – esa es la pregunta que creemos que debe haber surgido en esos casos. Ahora vemos que hay una fuerte sospecha en suponer que Iosef también debe haberse hecho la misma pregunta.
Para Sigmund Freud, el complejo de Edipo – la tensión entre padres e hijos – es el determinante singular más poderoso de la psicología del individuo, y de la religión en su conjunto.

Freud, sin embargo, tomó como texto clave un mito griego y no las narrativas del Génesis. Si hubiera tomado la Torá, habría visto que esta relación tensa puede tener una resolución no trágica. Abraham amaba a Itzjak. Itzjak bendijo a Yaakov por segunda vez, esta vez sabiendo que era Yaakov. Yaakov amaba a Iosef. Y trascendiendo todos estos amores humanos está el amor Divino, que nos rescata del sentimiento de rechazo, y redime a la condición humana de la tragedia.

Hay un elemento del judaísmo que me encantaría compartir con todo el mundo: Si quieres sobrevivir y prosperar como pueblo, cultura o civilización, celebra la familia. Tenla por sagrada. Coman todos juntos. Cuenta la historia de qué es lo que te importa más a lo largo de las generaciones. Haz de tus niños las personas más importantes. Ponlos en el centro de la escena. Motívalos a preguntar, cuanto más mejor. Eso es lo que Moisés dijo hace treinta y tres siglos y el judaísmo todavía sigue aquí para contar la historia, habiendo sobrevivido a algunas de las persecuciones más brutales en la historia humana, aun así como una fe religiosa seguimos jóvenes y llenos de energía.

Pensamiento del día, BBC Radio 4, 30 de Marzo de 2012

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Por qué crees que el Rabino Sacks afirma que celebrar la familia es el secreto de la continuidad judía?
  2. ¿Ves alguna evidencia en el judaísmo de que “los niños son las personas más importantes”?
  1. ¿Crees que Yaakov se equivocó al enviar a Yosef a ver si sus hermanos estaban bien?
  2. ¿Crees que Yosef se equivocó al no enviarle un mensaje a Yaakov diciéndole que estaba sano y salvo?
  3. ¿Con quién te relacionas más en esta historia trágica, Yosef o Yaakov? ¿Por qué?
  4. ¿Qué lecciones podemos aprender de esta historia?
  5. ¿Por qué crees que la idea del amor paternal está presente a lo largo del Libro de Génesis?

¿Quieres ganar un Sidur con los rezos diarios semanales de Koren Aviv? Este Sidur ha sido diseñado para ayudar a los jóvenes a explorar su relación con Dios así como los valores, historia y religión de su pueblo. Envía un correo electrónico a: CCFamilyEdition@rabbisacks.org con tu nombre, edad, ciudad y una pregunta u observación sobre la parashá de Convenio y Conversación Edición Familiar. Los participantes deben ser menores de 18 años. Cada mes seleccionaremos dos de las mejores, y ambos recibirán un Sidur dedicado por el Rab Sacks! Gracias a Koren Publishers por la amabilidad de donar estos maravillosos Sidurim.

LA IDEA CENTRAL

  1. Esto es obviamente un fenómeno natural y normal y el poder de la narrativa bíblica es que presenta a nuestros patriarcas como personalidades muy humanas con emociones muy humanas.
  2. Así como a Yosef se lo presenta en esta historia como vulnerable, la vulnerabilidad de Yaacov también se resalta. Parece claro que no estaba al tanto de la dinámica de las relaciones entre sus hijos. Es difícil culparse sin más por lo que ocurrió después de que envió a Yaacov.
  3. La comunicación es fundamental para las relaciones saludables. La confianza en una relación también es crítica. Cuándo podemos confiar en alguien y mostrarnos vulnerables, entonces la comunicación y el evitar la errada comunicación (o la falta de comunicación) se hace mucho más fácil.

UNA VEZ SUCEDIÓ…

  1. El mensaje central de esta historia es el poder del amor paterno. A pesar de la decepción, o una disonancia entre los valores, las ideas y las decisiones, del niño y del padre, una relación sana entre padres e hijos siempre se basará en el perdón, la compasión, la comprensión y el amor. Yosef temía que éste no era el caso en su relación con su padre Yaacov, pero estaba equivocado.
  2. Esta es una pregunta compleja, ya que se basa en la compleja realidad de la condición humana. Esta es una gran oportunidad para tener una conversación honesta con tu hijo acerca de tu relación con ellos (o para explorar las relaciones paternales con sus estudiantes).

DEL PENSAMIENTO DEL RABINO SACKS

  1. El vehículo más formidable para la transmisión de valores, cultura y herencia es la estructura familiar. No es exagerado sostener que la obsesión del judaísmo con la crianza de los hijos y la familia es un factor muy importante que explica el milagro de la improbable supervivencia judía en condiciones muy adversas a lo largo de 2000 años de exilio y persecución.
  2. El judaísmo tiene una obsesión casi categórica con la familia, los hijos y la educación. Miles de años antes que cualquier otra civilización, la ley judía estableció educación obligatoria desde una edad muy temprana. El judaísmo consagró la santidad de tener y criar a los niños en la ley judía. Y el judaísmo colocó el aprendizaje y la educación en el centro de la vida judía. Mientras otras civilizaciones vieron a los niños como propiedad de los padres sin derechos propios, el judaísmo y la ley judía hablaba de la responsabilidad de los padres para con sus hijos. El judaísmo siempre entendió que nuestros niños son el secreto para la supervivencia del pueblo judío.

ALREDEDOR DE LA MESA DE SHABAT

  1. Ver respuesta a la pregunta 2 de “La idea central”.
  2. No hay una respuesta correcta o incorrecta a una pregunta como esta, pero es una buena oportunidad para intentar conectarse empáticamente con Iosef y Yaakov, y los dilemas en que se encuentran. Motiva en tu conversación un juego de roles para lograr esto Esta es también una gran oportunidad para explorar el valor de no juzgar a las personas y de mostrar compasión por las personas de acuerdo a las decisiones que toman.
  3. Si encuentras que los adultos/padres les es más fácil identificarse con Yaakov y a los niños con Iosef, desafíalos a que intercambien su posición y expresen lo que debe estar sucediendo en la mente del otro personaje para empatizar más con ellos.
  4. Esto podría incluir el poder del amor paternal, la importancia de la comunicación, confianza y honestidad en las relaciones, la relación padre-hijo como modelo de nuestra relación con Dios.
  5. El libro de Génesis explora la condición humana, desde temas universales como la creación y la humanidad en los inicios del libro, a los temas más acotados de relaciones familiares sobre el final de la narrativa. La relación padre-hijo es central a la condición humana, y la Torá quiere presentarla en una forma honesta que nos sirva de modelo. El Rabino Sacks también sugiere, al final de Convenio y Conversación de esta semana, que esta relación puede ser vista como modelo para nuestra relación con Dios. Ciertamente, creemos que el amor de Dios hacia nosotros es incondicional, en una forma que esperamos que el amor paterno en nuestras vidas también lo sea.

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Esta Edición Familiares una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación para Vaigash 5779 que puedes leer acá.

Traducción y edición

  • Iair Salem
  • Carlos Gómez
  • Myriam Rozengurt
  • Inés Jawetz
  • Abraham Maravankin
  • Leila Blanca