Edición Familiar: Un pueblo de dura cerviz (Ki Tisá 5779)

EDICION FAMILIAR: UN PUEBLO DE DURA CERVIZ (KI TISÁ 5779)

Convenio y Conversación: Edición Familiar es una iniciativa nueva y emocionante de La Oficina del Rabino Sacks para 5779. Escrita como un acompañamiento al ensayo semanal Convenio y Conversación del Rabino Sacks, la Edición Familiar tiene como objetivo conectar a los niños mayores y adolescentes con sus ideas y pensamientos sobre la parashá.

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Esta Edición Familiar es una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación para  Ki Tisá 5779 que puedes leer aquí.

Ki Tissa comienza con los detalles finales sobre el Santuario, incluyendo una recolección de monedas que serviría como censo para contar la población israelita. La parasha entonces cuenta una de las historias más fascinantes de la historia judía. El pueblo, confundido y atemorizado sin el liderazgo de Moshé (que está en lo alto de la montaña, recibiendo las tablas de Dios) hace un Becerro de Oro y danza ante él. Dios le dice a Moshé que baje. Moshé lo hace y en su rabia rompe las tablas.  Le da una reprimenda al pueblo, y luego regresa a la montaña para rogarle a Dios que los perdone. Eventualmente Moshé baja nuevamente del Monte Sinaí, con un segundo juego de tablas, sin notar que su rostro ahora irradia luz.

Este es el momento más dramático. Los israelitas, a solo cuarenta días de que Dios Se revelara a Sí mismo a ellos en Sinaí, hicieron un ídolo: un Becerro de Oro. Dios amenaza con destruirlos. “Ya he visto a este pueblo,” el Señor dijo a Moisés, “y ellos son un pueblo de dura cerviz (obstinado). Ahora déjaMe solo, así Mi ira puede encenderse contra ellos y podré destruirlos. Y de ti haré una gran Nación” (Ex. 32:9).

Moisés demostrando un perfecto ejemplo del carácter de Israel, como el que “pelea con Dios y el hombre” (Éxodo 32:29) confrontó a Israel y a Dios. A Dios, le rogó por misericordia para el  pueblo. Al bajar de la montaña y enfrentando a Israel, él destruyó las tablas, el símbolo del pacto. El demuele el becerro hasta convertirlo en polvo, lo mezcla con agua, y obliga a los israelitas a beberlo. Él le dice a los Levitas que castiguen a los infractores.

Entonces sube a la montaña una vez más, e intenta restablecer la relación destruida entre Dios y el pueblo. Dios acepta el pedido de Moisés, y le ordena esculpir dos nuevas tablas de piedra. En este punto, sin embargo, Moisés hace un pedido extraño: “Rápidamente, Moisés cayó de rodillas al suelo y se inclinó con reverencia y dijo: “Si yo he encontrado favor en tus ojos, mi Señor, ven entre nosotros porque (ki) este es un pueblo testarudo, y perdona nuestra maldad y nuestro pecado, y tómanos como Tu herencia” (Ex.34:8-9)

La dificultad en este versículo es obvia. La razón que Moisés le da a Dios para perdonar a los israelitas es el mismo rasgo que Dios previamente dio como razón para abandonarlos. ¿Cómo puede ser que Moshé invoca la obstinación justamente como la razón para que Dios mantenga Su presencia ante ellos? ¿Qué significa cuando Moshé utiliza la palabra “porque” en la siguiente afirmación?: “Que pueda el Señor estar con nosotros porque es un pueblo de dura cerviz”.

Los comentaristas ofrecen una variedad de interpretaciones. Rashi lee la palabra ki como “si”, “Si ellos son testarudos, entonces perdónalos”. Ibn Ezra y Jizkuni lo leen como “aunque” o “a pesar del hecho que”  (af al pi). Estos son lecturas sencillas, aunque le asignan a la palabra ki un significado que no tiene normalmente. Najmánides adopta una mirada diferente. Precisamente por causa de la rebeldía de Israel, esto requiere la más cercana atención de un Dios clemente – como un niño rebelde para quien la más tierna cura es la atención y preocupación de un padre que lo ama.

Hay, sin embargo, otra interpretación más sorprendente, que puede ser trazada a través de los siglos. En el siglo veinte, fue proclamada por el Rabino Yitzjak Nissembaum. El hecho que el Rabino Nissembaum vivió y murió en el Ghetto de Varsovia, hacen a sus palabras aún más poderosas:

“Dios Todopoderoso, sé paciente con este pueblo, porque lo que ahora es su mayor defecto será algún día su cualidad más heroica. Ellos son realmente un pueblo obstinado. Cuando tienen todo para agradecerTe, se quejan. Pocas semanas después de oír Tu voz, hicieron un Becerro de Oro. Pero así como ahora ellos son testarudos en su desobediencia, algún día serán igual de testarudos en su lealtad. Las naciones los llamarán para que se asimilen, pero ellos rehusarán. Religiones más poderosas les exigirán que se conviertan, pero ellos resistirán. Ellos sufrirán humillación, persecución, incluso torturas y muerte, sólo por causa del pueblo al que pertenecen y por la fe que tienen, pero ellos seguirán fieles al pacto que sus ancestros hicieron Contigo. Irán hacia su muerte diciendo ani ma ámin, ‘Yo creo’. Este es un pueblo formidable en su obstinación – y piensa ahora que eso es su defecto, pero habrá tiempos en el futuro en el que será su más noble fortaleza.”

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Piensas que los judíos son testarudos? ¿Puedes dar ejemplos?
  2. Cuando un padre describe a su hijo como testarudo, ¿es una cosa buena o una mala? ¿Es esto similar a Dios y su relación con el pueblo judío?
  3. ¿Por qué las palabras del Rabino Ytzjak Nissembaum son particularmente poderosas, una vez que sabemos quién era él y donde vivía?
UNA VEZ SUCEDIÓ…

La siguiente historia ocurrió durante la época de la expulsión de los judíos de España y fue relatada por el historiador judío Shlomo ibn Verga (siglos XV-XVI):

scuché de algunos de los ancianos que fueron expulsados de España que una de las barcas estaba infestada por la peste y el capitán depositó a los pasajeros en un lugar deshabitado. La mayoría murió de inanición, pero algunos juntaron fuerzas y partieron a pie en busca de un asentamiento. Entre ellos, había un judío que se desplazaba con dificultad junto a su esposa y sus dos hijos. Su esposa se desmayó y luego falleció por la difícil travesía. El hombre continuó cargando a sus dos niños hasta que tanto él como los pequeños se desmayaron de hambre. Cuando volvió en sí, vio que sus dos hijos habían muerto.

Con gran dolor se puso de pie y dijo: ‘Oh, Dios de todo el universo, has hecho grandes cosas para que yo me aparte de mi fe. Pero ten la certeza, mi Señor, de que aun en contra del deseo del cielo, judío soy y judío seguiré siendo y nada de lo que Tú me has hecho ni de lo que me harás, servirá para impedirlo’. Después enterró a sus hijos y continuó en busca de un asentamiento.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Encuentras que esta historia es deprimente o inspiradora y heroica? ¿Puede ser ambas?
  2. ¿Cómo se conecta esta historia con La idea central?

Uno queda pasmado ante la fe descrita en La idea central y Una vez sucedió, ante una fe tan obstinada. Seguramente esa idea de fe es la que está presente en el siguiente pasaje famoso que relata la entrega de la Torá en el monte Sinaí: “Y estaban parados debajo de la montaña. El Rabino Abdimi ben Jamá ben Jasá dijo: “Esto nos enseña que el Santo, Bendito sea, dio vuelta la montaña por sobre ellos como un barril y dijo: ‘Si ustedes aceptan la Torá, bien. Si no, este será vuestro lugar de entierro’”. Rabá dijo: ‘Aun así, aceptaron la Torá en los días de Ajashverosh’, pues está escrito que los judíos confirmaron y la tomaron sobre sí, lo que significa que confirmaron lo que habían aceptado anteriormente” (Talmud Babli, Shabat 88a).

El significado de este texto tan extraño parece ser este: en el Sinaí el pueblo no tuvo otra opción que la de aceptar el pacto. Habían sido rescatados de Egipto. Dios dividió el mar para ellos, les mandó maná del cielo y agua de las rocas. Aceptar el pacto en esas condiciones no puede decirse que haya sido una elección libre. La verdadera prueba sería cuando Dios estuviera oculto. La cita de Rabá de Meguilat Ester es adecuada y precisa. Este texto (la meguilá) no contiene el nombre de Dios. Los rabinos sugieren que el nombre de Esther alude a la frase haster astir et panai (en español: “Yo con certeza ocultaré Mi rostro”). Meguilat Ester relata el primer decreto de genocidio contra el pueblo judío. Que los judíos siguieran siendo judíos bajo esas condiciones es una prueba concreta de que, efectivamente, reafirmaron el pacto. Obstinados en su descreimiento durante gran parte de la era bíblica, se volvieron obstinadamente creyentes de ahí en más. Ante la presencia de Dios, Le desobedecieron. Confrontados con Su ausencia, permanecieron leales a Él. Esa es la paradoja del pueblo de dura cerviz.

No es casualidad que la narrativa principal de esta meguilá comienza con las palabras: “Y Mordejai no quiso inclinarse” (Esther 3:1). El momento en que Mordejai rechaza reverenciarse ante Hamán pone a la narración en movimiento. Mordejai también es obstinado, ya que si hay algo difícil de realizar cuando uno es de dura cerviz, es inclinarse ante alguien. Si bien hubo momentos en que a los judíos les resultó difícil inclinarse ante Dios, nunca estuvieron dispuestos a inclinarse ante nada menos que Él. Por eso, de todos los pueblos que han entrado en el plano de la historia, los judíos, aún en el exilio, dispersos y siendo en todos lados minoría, no se asimilaron a la cultura prevalente ni se convirtieron a la fe dominante.

“Perdónalos porque son un pueblo de dura cerviz”, dice Moshé, porque vendrá un tiempo en que la obstinación no será para ellos una falencia trágica, sino una noble y desafiante lealtad. Y así fue.

Después del Holocausto, un pueblo saqueado, devastado regresó a la tierra de Israel y construyó allí uno de los estados más fuertes del mundo moderno. En las tierras salvajes construyeron granjas y plantaron bosques. En lugar de los estados totalitarios de los cuales muchos de ellos provenían, le dieron lugar a la democracia. De una población pequeña ellos crearon un ejército de un coraje invencible. En lugar de una Jerusalem “de duelo y en ruinas” ellos crearon una Jerusalem construida “como una ciudad que está unida en forma muy cercana”. Ellos hicieron que el idioma hebreo, el idioma de la Biblia, viva una vez más. Ellos construyeron yeshibot, ciudadelas de educación judía, haciendo que en las calles de Jerusalem resuene una vez más el eco de antiguas enseñanzas. Ellos trajeron comunidades judías amenazadas por persecuciones, a la seguridad. En conjunto, ellos provocaron la resurrección colectiva del pueblo judío de las sombras de la muerte a la tierra de la vida. Hoy cuando los judíos cantan el himno de Israel dice od lo avda tikvatenu, “nuestra esperanza no está destruida”.

Si preguntas cuál debería ser nuestra respuesta al Holocausto, diría esto: Cásense y tengan hijos, traigan una nueva vida judía al mundo, construyan escuelas, creen comunidades, tengan fe en Dios que tuvo fe en el hombre y asegúrense que Su voz se escuche donde sea que amenace el mal. Persigan la justicia, defiendan al indefenso, tengan coraje para ser diferente y luchen por la dignidad de la diferencia. Reconozcan la imagen de Dios en los otros y derroten el odio con amor. Dos veces al año, en Iom HaShoa y el Nueve de Av, siéntense en duelo por aquellos que murieron y recuerden los en sus plegarias. Pero por sobre todas las cosas, continúen viviendo como judíos.

Cuando me paro hoy en Jerusalem, o en una escuela judía, o veo una pareja judía bajo el dosel nupcial, o veo padres en una mesa de Shabat bendiciendo a sus hijos, hay veces que me veo superado por las lágrimas, no de tristeza o de felicidad, sino de sobrecogimiento frente a este pueblo que se enfrentó cara a cara con el ángel de la muerte y se negó a darle la victoria final. El pueblo judío vive, y sigue dando testimonio del Dios viviente.

Radical Then, Radical Now, pp. 183–184

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. De acuerdo al Rabino Sacks, ¿cuál es la respuesta más importante al Holocausto?
  2. ¿Cómo se conecta este texto a las ideas en el resto de Convenio y Conversación?
  1. ¿Es bueno o malo ser un pueblo terco? ¿Es bueno o malo ser un niño obstinado?
  2. ¿Crees que los judíos son tercos? ¿Puedes pensar en algunos ejemplos?
  3. ¿Cuál es el mensaje detrás del Midrash que dice que Dios sostuvo el Monte Sinaí sobre las cabezas de los israelitas y amenazó con dejarlo caer a menos que aceptaran la Torá?
  4. ¿Por qué el Midrash sugirió que la historia de Purim fue el momento en que los judíos finalmente aceptaron la Torá con libre albedrío?
  5. ¿De qué manera muestran la idea principal del Convenio y Conversación de esta semana la historia de Purim y la historia judía moderna (según lo expresado por el Rabino Ytzjak Nissenbaum)?

¿Quieres ganar un Sidur con los rezos diarios semanales de Koren Aviv? Este Sidur ha sido diseñado para ayudar a los jóvenes a explorar su relación con Dios así como los valores, historia y religión de su pueblo. Envía un correo electrónico a: CCFamilyEdition@rabbisacks.org con tu nombre, edad, ciudad y una pregunta u observación sobre la parashá de Convenio y Conversación Edición Familiar. Los participantes deben ser menores de 18 años. Cada mes seleccionaremos dos de las mejores, y ambos recibirán un Sidur dedicado por el Rab Sacks! Gracias a Koren Publishers por la amabilidad de donar estos maravillosos Sidurim.

LA IDEA CENTRAL

  1. Nunca es una buena idea generalizar sobre una nación completa, pero usualmente los judíos son descritos como obstinados. Esto no debe ser necesariamente tomado en forma negativa. Podemos comprender esto si buscamos otras palabras para expresar la misma idea, como por ejemplo motivados, comprometidos, leales, fuertes, apasionados y que tienen un deseo insaciable de sobrevivir y continuar el legado del pueblo judío. Esta motivación para sobrevivir y superarse, usualmente en ambientes hostiles, ha hecho que los judíos sean identificados como ambiciosos y exitosos en todo tipo de ámbitos, como economía y educación, moralidad y activismo, y el servicio público. La supervivencia del pueblo judío a través de siglos de persecución y sin un hogar propio, es en sí misma la máxima expresión de un deseo testarudo por sobrevivir. Ver también Del pensamiento del Rabino Sacks más arriba para más ejemplos de la historia judía moderna.
  2. Si bien puede causar enojo tener un hijo que demuestra independencia y carácter fuerte a una edad temprana, finalmente la mayoría de los padres van a estar orgullosos y satisfechos, posiblemente en la intimidad, ya que esto es un buen presagio para el futuro del niño, que esperan que se convierta en un adulto exitoso y seguro de sí mismo. Esta es la esencia de la interpretación que hace el Rabino Ytzjak Nissenbaum de las palabras de Moshé a Dios.
  3. El hecho que estas palabras las haya dicho durante uno de los momentos más difíciles de la historia judía, y que describan en forma tan elocuente la lealtad obstinada a su pueblo y su Dios, y su deseo indomable para sobrevivir, hacen que sus palabras sean profundamente inspiradoras y poderosas.

UNA VEZ SUCEDIÓ…

  1. Ciertamente es deprimente y muy triste, y esta historia es solo un ejemplo de uno de los períodos trágicos de la historia judía. La negación de este hombre a perder la fe bajo condiciones imposibles nos recuerda del personaje bíblico Job que hace lo mismo. A este respecto, esta historia es inspiradora y heroica.
  2. Esta historia cumple con las palabras del Rabino Ytzjak Nissenbaum, que describe la negación de los judíos a perder la fe frente a los desafíos más grandes. Esto es, de acuerdo al Rabino Nissenbaum, lo que Moshé quiere decir cuando le dice a Dios que debe perdonar a los israelitas porque son obstinados.

DEL PENSAMIENTO DEL RABINO SACKS

  1. Continuar siendo judío. Vivir como judío. Continuar el legado del pueblo judío casándose y teniendo hijos, criándolos como judíos orgullosos. Y para el Rabino Sacks, ser judío significa: “Perseguir la justicia, defender al indefenso, tener coraje para ser diferente y luchar por la dignidad de la diferencia. Reconocer la imagen de Dios en los otros y derrotar el odio con amor.” Todo esto es la respuesta definitiva al Holocausto, y a Hitler que intentó destruirnos.
  2. Los ejemplos que el Rabino Sacks trae de la historia judía moderna (la continuación del pueblo judío y la creación de un estado judío próspero pocos años después del periodo más oscuro de la historia judía), son ejemplos brillantes del obstinado pueblo judío que se rehúsa a darse por vencido, a perder la fe o rendirse ante sus enemigos.

ALREDEDOR DE LA MESA DE SHABAT

  1. Ver respuesta 2 de La idea central.
  2. Ver respuesta 1 de La idea central. Hay muchos ejemplos dados en este Convenio y Conversación, incluyendo la historia de Purim, historias del periodo romano, la expulsión de España, el Holocausto y el Estado de Israel moderno.
  3. Este Midrash es preocupante, ya que sugiere que los israelitas no aceptaron la Torá con libre albedrío. Esta posición teológica es muy problemática. El Rabino Sacks lo interpreta de la siguiente forma: “en Sinaí (según el Rabino Abdimi) el pueblo judío no tenía otra opción sino aceptar el pacto. Acababan de ser rescatados de Egipto. Dios había dividido el mar para ellos, Él les había enviado maná del cielo y agua de la roca. La aceptación del pacto bajo estas condiciones no puede llamarse libre.”
  4. Porque hemos notado que Dios escondió Su rostro durante esta historia (Su nombre no se menciona ni una vez en toda la Meguilá y el nombre Ester significa oculto). La verdadera prueba es aceptar la Torá cuando Dios está oculto, durante un periodo traumático y turbulento de la historia judía, como la narrativa de Purim.
  5. La característica de ser de dura cerviz ha funcionado bien para el pueblo judío a lo largo de su difícil historia. Los judíos se han rehusado a renunciar a su fe, su pueblo y su Dios.

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Esta Edición Familiar es una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación para  Ki Tisá 5779 que puedes leer aquí.

Traducción y edición

  • Iair Salem
  • Carlos Gómez
  • Inés Jawetz
  • Micaela Masri Salem
  • Abraham Maravankin