Edición Familiar: Contra sus dioses (Bo 5779)

EDICION FAMILIAR: CONTRA SUS DIOSES (BO 5779)

Convenio y Conversación: Edición Familiar es una iniciativa nueva y emocionante de La Oficina del Rabino Sacks para 5779. Escrita como un acompañamiento al ensayo semanal Convenio y Conversación del Rabino Sacks, la Edición Familiar tiene como objetivo conectar a los niños mayores y adolescentes con sus ideas y pensamientos sobre la parashá.

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Esta Edición Familiar es una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación para  Bo 5779 que puedes leer aquí.

La parashá de Bo detalla las tres últimas plagas y la instauración de Pesaj, tanto en el tiempo del propio éxodo y como debía ser celebrado subsecuentemente. Dios envía la octava y la novena plagas, langostas y oscuridad, pero aun así el Faraón se rehúsa liberar a los esclavos israelitas. Dios le dice a Moisés que la décima plaga será la muerte de los primogénitos egipcios y manda a que en cada casa israelita, se mate a un cordero y se esparza su sangre en el marco de la puerta, para proteger a sus primogénitos. Luego de la muerte de los primogénitos, el Faraón exige que los israelitas se vayan. El largo exilio ha finalizado. Los israelitas han comenzado su viaje hacia la libertad.

La novena plaga – oscuridad – viene envuelta en el misterio de su propia oscuridad. ¿Qué hace esta plaga aquí? Parece fuera de la secuencia. Hasta este momento, ha habido ocho plagas, que han sido constante y crecientemente más serias. Las dos primeras, sangre y ranas, parecían más señales que otra cosa. La tercera y la cuarta, piojos y bestias salvajes, causaron preocupación, no crisis. La quinta plaga, que mató el ganado, afectó a animales pero no a seres humanos. La sexta, ampollas, era también una molestia, pero más seria esta vez. La séptima y octava, granizo y langostas, destruyeron los granos de los egipcios. Junto a la pérdida del ganado en las plagas anteriores, ya no había comida. Todavía estaba por venir la décima plaga, la muerte de los primogénitos que, eventualmente, quebraría al Faraón. Entonces sería esperable que la novena plaga fuera realmente seria.

En lugar de eso parece ser una decepción. La oscuridad es una molestia, pero no más que eso. La frase “una oscuridad que puede sentirse” sugiere que sucedió: un jamsin, una tormenta de arena generalmente producida por el viento del sur que sopla desde el desierto del Sahara hacia Egipto, el cual los egipcios probablemente no encontrarán inusual, especialmente en este momento del año durante la primavera. Puede durar por varios días y llena el aire de arena y polvo que borra la luz del sol. La novena plaga fue sin dudas inusual por su intensidad, pero no fue un evento extraño para los egipcios, en aquel momento o ahora. ¿Por qué entonces figura en la historia de las plagas, y por qué no sucedió más cerca del principio, como una de las plagas menos severas?

La respuesta está en una línea de “Dayeinu”, la canción que cantamos como parte de la Hagadá: “Si Dios hubiera ejecutado juicio contra ellos (los egipcios), pero no lo hubiera hecho contra sus dioses, hubiera sido suficiente.” Y este sentimiento también se encuentra en la propia Torá “Yo haré actos de justicia contra los dioses de Egipto. Yo (solo) soy Dios”. (Éxodo 12:12)

No todas las plagas estaban dirigidas, en primera instancia, contra los egipcios. Algunas fueron dirigidas contra cosas que ellos adoraban como dioses. Ese es el caso en las dos primeras dos plagas. El Nilo era considerado el dios de la fertilidad y las ranas estaban asociadas con la diosa que estaba presente en los nacimientos. La intención de las plagas no era solamente castigar al Faraón y su pueblo por el maltrato hacia los israelitas, sino también para mostrarles la impotencia de los dioses en los que creían. El dios más grande en el panteón egipcio era Ra, el dios sol. El ocultamiento del sol era un mensaje: que existe un poder más grande que Ra, Dios.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Qué objetivo pretendían alcanzar las plagas?
  2. ¿Para el beneficio de quién fueron las plagas?
  3. ¿Por qué necesita Dios, que es todopoderoso, demostrar que los dioses egipcios no eran verdaderos? ¿Por qué piensas que la historia judía debía comenzar en un punto tan bajo?

Esta es una traducción de la canción Jad Gadia de la Hagadá de Pesaj:

Una pequeña cabra compró mi padre por dos zuzim. Vino un gato y se comió la cabra. Luego vino un perro y mordió al gato. Luego vino un palo y golpeó al perro. Luego vino el fuego y quemó el palo. Luego vino el agua y apagó el fuego. Luego vino un buey y se tomó el agua. Luego vino el matarife y mató el buey. Luego vino el ángel de la muerte y mató al matarife. Luego vino El Santo y mató al ángel de la muerte, que mató al matarife que mató al buey que tomó el agua que apagó el fuego que quemó el palo que golpeó al perro que mordió al gato que se comió la cabra que mi padre compró por dos zuzim; una pequeña cabra, una pequeña cabra.

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Cuál crees que es el simbolismo de todos los personajes de esta historia? ¿Cuál crees que es el significado general? ¿Por qué crees que esta canción forma parte de la Hagadá?
  2. ¿Cómo se conecta el mensaje de esta canción con el mensaje de “La Idea Central” de esta semana?

Como expusimos en “La Idea Central” más arriba, las plagas no sólo pretendían castigar al Faraón y su pueblo por el maltrato a los israelitas, sino también mostrarles la impotencia de los dioses en los que ellos creían. El simbolismo de estas plagas, muchas veces desconocido por nosotros, sería inmediatamente percibido por los egipcios.

Al ordenar inicialmente a las parteras que mataran a todos los bebés israelitas, y posteriormente, cuando ello fracasó, “que cada varón que nazca sea arrojado al Nilo” (Ex. 1: 22), el Faraón transformó lo que debía ser un símbolo de vida (el Nilo, que sostenía la agricultura egipcia, y a las parteras) en agentes de la muerte. El río que se transformó en sangre, y las ranas similares a Heket que infestaron la tierra, no eran problemas en sí sino una comunicación codificada destinada a los egipcios: la realidad tiene estructura ética. Vean lo que se siente cuando los dioses que se volvieron en contra de los israelitas lo hacen contra ustedes. Si se emplean con fines malvados, los poderes de la naturaleza se volverán en contra del hombre, y lo que él hace, así le será retribuido. Existe la justicia en la historia.

De ahí la décima plaga, para la cual todas las anteriores fueron un mero preludio. Mientras que las dos primeras plagas eran eventos simbólicos del asesinato de los niños israelitas por los egipcios, la décima fue la representación de la justicia retributiva, como si el cielo estuviera diciéndole a los egipcios: ustedes cometieron, apoyaron o aceptaron pasivamente el asesinato de niños inocentes. Hay una sola manera de que se puedan dar cuenta del mal que han hecho, y es que ustedes mismos sufran lo que les hicieron a los demás.

Esto también explica la diferencia entre las dos palabras que usa habitualmente la Torá para describir lo que hizo Dios en Egipto: otot u’moftim, “señales y portentos.” Estas dos palabras no son dos formas de describir la misma cosa – milagros. Un ot, una señal, es otra cosa: un símbolo (como los tefilín o la circuncisión, ambas llamadas ot) o sea, una comunicación codificada, un mensaje.

El significado de la novena plaga es ahora obvio. El dios más grande del panteón egipcio era Ra o Re, el dios del sol. El nombre del faraón que se asocia con el éxodo, Ramsés II significa meses “hijo de” como en el nombre Moisés) Ra, el dios del sol. El pueblo egipcio creía que el reino estaba gobernado por el sol. Su rey humano, el faraón, era semi divino, el hijo del sol.

La plaga de la oscuridad no era un mofet sino un ot, una señal. La obliteración del sol les señaló que había un poder mayor que el de Ra. Pero, lo que representaba la plaga no era tanto el poder de Dios sobre el sol, sino el rechazo de Dios a una civilización que transformaba a un hombre, el faraón, en gobernante absoluto (hijo del dios sol) con la capacidad de esclavizar a otros seres humanos – y a una cultura que pudiera tolerar el asesinato de niños, porque fue esto mismo lo que hizo Ra.

Cuando Dios instruyó a Moisés para que le dijera al Faraón, “Mi hijo, Mi primogénito Israel,” le estaba diciendo: Yo soy el Dios que cuida a sus hijos, no uno que los mata. La novena plaga fue un acto divino de comunicación que decía: no hay solamente oscuridad física sino también oscuridad moral. La mejor prueba de una civilización es la manera en que trata a sus hijos, propios y ajenos. En una era de familias quebradas, niños desatendidos y empobrecidos, y peor – su utilización como instrumentos de guerra – esta es una lección que debemos aprender.

No cabe duda que la religión del antiguo Israel fue una de las transformaciones más sorprendentes alguna vez forjadas en la imaginación moral de la humanidad, aún más en el hecho del Éxodo en sí mismo. En la antigüedad los dioses estaban del lado del poder establecido. Ellos aseguraban el reinado de reyes, emperadores y príncipes, una idea revivida en Europa durante la Edad Media bajo la doctrina del “derecho divino de los reyes”. Los gobernantes gobernaban porque eran dioses o hijos de dioses, o los principales intermediarios entre los dioses y la humanidad. Ellos tenían influencia en la tierra por la misma razón que el sol lo hace en el cielo: había un orden tanto en la tierra como en el cielo, según el cual el más fuerte gobernaba al más débil, y el poder era el garante del orden. Que Dios, creador de los cielos y la tierra, pudiera intervenir en la historia para liberar esclavos era algo definitivamente inimaginable. Entonces nació una paradoja, que ha inspirado desde entonces a hombres y mujeres a romper las cadenas de la opresión: que el verdadero poder se distingue por su preocupación por los desvalidos, que la grandeza se mide por la habilidad de escuchar el llanto de aquellos que no son escuchados – el débil, el vulnerable, “la viuda, el huérfano y el extranjero” – y que la libertad no merece su nombre a menos que signifique libertad para todos.

The Jonathan Sacks Hagaddah, p. 28

PREGUNTAS PARA PENSAR

  1. ¿Cómo es el judaísmo una protesta contra la jerarquía?
  2. ¿Cómo se transmitió este mensaje al todo el mundo a lo largo de la historia a través de la narrativa del Éxodo?
  1. ¿Por qué piensas que Dios eligió sacar a los israelitas de Egipto con tantas plagas en lugar de un único acto de liberación milagroso?
  2. Si la novena plaga hubiera sido solo una tormenta de arena regular (un jamsin) ¿eso la haría menos milagrosa?
  3. ¿Cuál es la diferencia entre un mofet y un ot? ¿Puede un mofet también funcionar como ot?
  4. ¿Crees que existe fenómeno similar en los tiempos modernos de líderes que piensan que son dioses o hijos de dioses?
  5. ¿Cuál crees que es el mensaje final de la historia de Éxodo para el mundo?

¿Quieres ganar un Sidur con los rezos diarios semanales de Koren Aviv? Este Sidur ha sido diseñado para ayudar a los jóvenes a explorar su relación con Dios así como los valores, historia y religión de su pueblo. Envía un correo electrónico a: CCFamilyEdition@rabbisacks.org con tu nombre, edad, ciudad y una pregunta u observación sobre la parashá de Convenio y Conversación Edición Familiar. Los participantes deben ser menores de 18 años. Cada mes seleccionaremos dos de las mejores, y ambos recibirán un Sidur dedicado por el Rab Sacks! Gracias a Koren Publishers por la amabilidad de donar estos maravillosos Sidurim.

LA IDEA CENTRAL

  1. Las plagas tenían una función múltiple que puede entenderse en tres niveles. En un nivel básico, estaban diseñadas para liberar a los israelitas. Pero una pregunta recurrente es por qué Dios no hizo esto de forma más simple y menos dramática (o por qué Él permitió o dirigió su esclavitud en primer lugar). La premisa básica de Convenio y Conversación de esta semana es que la narrativa del Éxodo en general y las plagas en particular tenían otra función que cumplir. Ésta podría ser el castigo del Faraón y del todo el pueblo egipcio que fueron cómplices en el esclavitud de los israelitas. En ese caso, el tercer nivel para comprender la agenda de Dios en la narrativa es la re-educación del pueblo egipcio (un súper-poder regional en el mundo) y del mundo, a través de la historia. En pocas palabras, estaban diseñadas para demostrar las fallas inherentes a una sociedad jerárquica construida sobre las espaldas de una minoría oprimida, y demostrar el camino para construir una sociedad ética ideal basada en la Torá de libertad e igualdad para todos.
  2. Las plagas fueron no sólo para beneficio de los israelitas quienes ganaron su libertad a través de ellas, pero también para el pueblo egipcio como proceso de re-educación, y de hecho también para todo el mundo a través de la historia que han aprendido e incorporado los valores de la narrativa a la sociedad en cada generación.
  3. La educación es un proceso largo. El resultado final, el entendimiento de verdades como éstas, necesita un camino experiencial. Una demostración de fuerza repentina y milagrosa sólo hubiera probado que el dios de los israelitas era más poderoso que los dioses egipcios, en lugar del mensaje central: Un poder máximo que creó a los humanos en Su imagen, y que les encomendó construir sociedades basadas en los valores de libertad e igualdad.

UNA VEZ SUCEDIÓ…

  1. De acuerdo al Rabino Sacks, en su ensayo “Una pequeña cabra” en la Hagadá Jonathan Sacks, cada personaje representa una nación diferente que intentó destruir al pueblo judío. El mensaje es que cada uno ha sido destruido de una forma u otra y ya no existen, pero Dios se ha asegurado que el pueblo judío sobreviva. Esta es una posible interpretación y pueden existir otras. Pero el mensaje dominante es que a pesar que en cualquier momento de la historia existen naciones o pueblos u otras fuerzas que son todopoderosas y aparentemente invencibles, sólo Dios es verdaderamente invencible. La historia relatada en la Hagadá es el inicio de la larga historia del pueblo judío y representa la primera vez en la historia en que una nación trató de destruirlo. Si bien que no fue la última vez, el resultado siempre será el mismo, ya que el pueblo judío tiene un pacto inquebrantable con Dios que los protege.
  2. En la canción Jad Gadia cada elemento se cree invencible y se ha comprobado que esto no es así, que sólo Hashem es el dirigente definitivo del mundo. Aunque el pueblo de Egipto creía que sus dioses y su líder el Faraón, como hijo de dios, eran invencibles, la verdad se volvió dolorosamente evidente sobre el final de la historia del Éxodo.

DEL PENSAMIENTO DEL RABINO SACKS

  1. Los valores centrales del judaísmo, que todo ser humano es creado a imagen de Dios, asegura que mientras las jerarquías pueden ser necesarias en una sociedad, todas las personas son creadas de la misma manera y tienen el mismo valor y derechos. El judaísmo como civilización y código moral pone gran énfasis en proteger a los débiles de la sociedad.
  2. El Faraón déspota, que creía ser una deidad invisible, y que había construido su imperio y poder sobre espaldas de un pueblo indefenso, débil y oprimido dentro de su reino, fue destituido sin ceremonias y un Dios verdadero fue revelado en el proceso. El mensaje central de libertad e igualdad ha capturado los corazones y las mentes de la humanidad desde entonces. Esta historia no sólo ha impactado e influenciado profundamente al pueblo judío que continúa contando esta historia año tras año, sino también todas las sociedades bajo la influencia de la cosmovisión judeo-cristiana han construido sus sociedades sobre estos valores y transmitido su historia a la siguiente generación.

ALREDEDOR DE LA MESA DE SHABAT

  1. Ver “La idea central”, preguntas 1 a 3.
  2. Hay algunos académicos que han encontrado formas de explicar las diez plagas, y la separación del Mar Rojo, en términos naturales. Esto no les quita la naturaleza milagrosa, porque creemos que Dios actúa incluso a través de la naturaleza e influye en la historia. El tiempo exacto en que ocurrió cada evento para lograr la agenda divina debe ser visto como parte de la naturaleza milagrosa de la historia. En este caso en particular, la Torá sale de su relato para mencionar que había luz en las casas de los israelitas, sugiriendo que incluso si uno lo explicara como un jamsin, había un aspecto sobrenatural de este milagro.
  3. Un mofet es un milagro sobrenatural, un ot, en cambio, se enfoca en el resultado de la maravilla. Un ot podría realizarse a través de un hecho natural, pero su momento oportuno y mensaje claro hacen que el foco esté en el mensaje que entrega. Un mofet también puede funcionar como un ot entregando un mensaje claro.
  4. Muchos déspotas y dictadores a lo largo de la historia, incluyendo el tiempo contemporáneo, tienen un sentido de su propia invencibilidad y muestran signos de una demagogia casi divina. El sistema político de la democracia intenta asegurar suficiente transparencia y verificaciones y balances para proteger al pueblo de que estos demagogos asciendan al poder y abusen del poder que tienen. Sin embargo, la historia ha probado que no siempre es suficiente.
  5. Esto se resume de la mejor manera en la cita de la Hagadá Jonathan Sacks, que puedes encontrar en la sección “Del pensamiento del Rabino Sacks”.

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Esta Edición Familiar es una guía al ensayo principal de Convenio y Conversación para  Bo 5779 que puedes leer aquí.

Traducción y edición

  • Iair Salem
  • Carlos Gómez
  • Myriam Rozengurt
  • Inés Jawetz
  • Abraham Maravankin
  • Leila Blanca